El Bambú Entre Mis Manos

Si de ponerle fecha en el calendario se trata, el 16 de agosto de 2020 es el inicio oficial de Escribiendo la Vida con T, un sueño que tiene sus orígenes hace ocho años, no obstante; es hasta hace los últimos meses que nace en la forma que ustedes lo conocen hoy.

Mientras reflexionaba sobre este caminar, recordé el proceso que sigue el bambú japonés, no es casualidad que se le conozca como la planta de los emprendedores, por todas las connotaciones que tiene con la vida, la constancia, dedicación, paciencia, perseverancia que implica. (2 Samuel 22:33)

Si aún no has escuchado la historia del bambú, te la resumo: sus semillas son sembradas con un cuidado normal a la de cualquier otra planta. La diferencia en relación con las demás, la comienzas a descubrir con el pasar de los días, semanas, meses y años; debido a que ante tus ojos no ocurre absolutamente nada, lo que en nuestra inexperiencia podría ser contraproducente al creer que es una semilla estéril. Para los agricultores experimentados, que conocen este proceso, saben que es absolutamente normal.

El bambú necesita aproximadamente de siete largos años de un constante cuidado, alimento, dedicación para que comience a brotar en la superficie y una vez que lo hace, pueden alcanzar alturas de 30 metros en seis semanas. Esto tiene una explicación, en los años previos a brotar, el bambú extiende sus raíces y las cimienta para soportar la fuerza con la crecerá, ya que necesita un entramado sobre sus bases para tener la firmeza necesaria en donde se erguirá una robusta planta. ¿increíble verdad? (Isaías 40:31)

Si Dios ha puesto un sueño en tu corazón, un anhelo ferviente, no lo abandones; aunque muchas puertas se cierren en el proceso, miles de ventanas se abrirán para alimentar tu fe, fortaleza, paciencia, templanza, constancia, determinación y otros talentos que están dentro de ti pero que solamente necesitan ser descubiertos por ti mismo y pulirlos al igual que a un diamante. ¿Qué el proceso será largo y doloroso? Seguramente que sí, pero ¿acaso no es de esa manera que nuestras convicciones se hacen más fuertes y sobre todo que la victoria se disfruta mucho más porque son el resultado de los años que has creído en ese sueño? (Filipenses 4:13, 1 Corintios 12:31, Salmos 141:2, Efesios 4:7)

Te animo a que sigas adelante y agradezco que tomes tu tiempo para leer estos pensamientos; deja que tu fe sea más grande que tus miedos porque con constancia y dedicación, a su debido tiempo recibirás el fruto de tus manos.

¡Hasta la próxima!

The Bamboo in My Hands

If it is about putting a date on the calendar, August 16, 2020 is the official start of Writing Life with Esteem, a dream that has its origins eight years ago. However, it is until the last few months that it came to fruition.

While reflecting on this walk, I remembered the process that Japanese bamboo follows, it is no coincidence that it is known as the plant of entrepreneurs, for all the connotations it has with life. The consistency, dedication, patience, perseverance that the Japanese bamboo implies (2 Samuel 22:33).

If you have not yet heard the story of bamboo, I will summarize it for you: its seeds are sown with the normal care of any other plant. The difference of the bamboo becomes apparent with the passing of time. Absolutely nothing happens before your eyes, which in our experience could be counterproductive in believing that it is a sterile seed. For experienced farmers, who are familiar with this process, they know that it is absolutely normal.

Bamboo takes approximately seven long years of constant care, nourishment, and dedication for it to begin to sprout on the surface and once it does, it can reach heights of 30 meters in six weeks. In the years before sprouting, the bamboo extends its roots and establishes them to support the force with which it will grow, since it needs a framework on its bases to have the necessary firmness where a robust plant will stand (Isaiah 40:31).

If God has put a dream in your heart, a fervent longing, do not abandon it. Although many doors are closed in the process, thousands of windows will open to feed your faith, strength, patience, temperance, perseverance, determination and other talents that are within you, but that only need to be discovered by yourself and polished as well as to a diamond. Will the process be long and painful? Surely so, but Is not it in this way that our convictions become stronger and above all that victory is enjoyed much more because they are the result of the years that you have believed in that dream? (Philippians 4:13, 1 Corinthians 12:31, Psalm 141: 2, Ephesians 4: 7).

I encourage you to keep going and I appreciate you taking the time to read these thoughts. Let your faith be greater than your fears because with perseverance and dedication, in due time you will receive the fruit of your hands.

Until next time!

2 comentarios sobre “El Bambú Entre Mis Manos

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