Donde quiera que estés, ¡florece!

Hola amigos escritores de su vida, hoy deseo compartirles una experiencia muy personal que me es de gran utilidad para recordarme constantemente que cada paso que doy me lleva a cumplir mis propósitos.

Me gusta tener en mi mesa tarjetas con mensajes de motivación y leerlas cada tanto necesito recordarme que en medio de las adversidades, únicamente son oportunidades disfrazadas para renovarme.

Existe una frase muy popular que cita: “Donde quiera que estés, ¡florece!” generalmente asociada al emprendimiento, a crear cosas nuevas, a la resiliencia y a salir adelante siempre.

Si la analizamos detalladamente, es una poderosa afirmación que conlleva seguir nuestras convicciones, hacer lo necesario para que nuestros dones, talentos se desarrollen y brinden los frutos deseados. 

Esa determinación implica hacer lo correcto aún cuando sea un camino difícil. Muchas veces es una decisión espinosa, debido a que la presión a la que podemos estar expuestos, nos puede hacer pensar que lo mejor es tomar acciones menos desgastantes pero es importante tomar en consideración que el resultado que obtengamos al final posiblemente no sea lo que hemos esperado; dejando un sentimiento de victoria a medias (1 Pedro 5:7).

Es bastante común escuchar que todos quieren saborear las mieles del éxito pero muy pocos están dispuestos en afrontar la dureza del trabajo que implica alcanzarlo. Para florecer, necesitamos trabajar arduamente, ser esa semilla que florece en medio de la adversidad, en lugares inhóspitos, desafiando todas las probabilidades pero recordándonos que donde existe fuerza de voluntad, una determinación y fe inquebrantable, floreceremos para ser de bendición en la vida de alguien más (Isaías 26:3). 

“El labrador, para participar de los frutos, debe trabajar primero” como lo indica 2 Timoteo 2:6, así que seamos esforzados y valientes, participemos en la siembra y la cosecha, dando acción de gracia en todo, con bondad y alegría de compartir con los demás.

Lo que hoy es nuestra prueba, mañana será nuestro testimonio que servirá de apoyo para ayudar a quien lo necesite. Así como nosotros también hemos recibido ayuda de alguien más en nuestro proceso y como resultado, aquí estamos de pie, floreciendo en el lugar que hemos sido plantados (Lucas 8:15).

Donde quiera que estés, ¡florece! ¡Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas! Nunca dejes de intentarlo, ese tiempo te enseñará a reafirmar tus creencias, tus proyectos y tú determinación a esforzarte por lo realmente importante (Isaías 54:2).

Sigue adelante, no te detengas, no dejes de compartir con los demás la alegría de vivir. 

¡Hasta la próxima!

Wherever you are, bloom!

Hello writers friends of your life, today I want to share with you a very personal experience that is very useful to me to constantly remind myself that each step I take leads me to fulfill my purposes.

I like to have cards with motivational messages on my table and read them every so often I need to remind myself that in the midst of adversity, they are only disguised opportunities to renew myself.

There is a very popular phrase that quotes: “Wherever you are, bloom!” generally associated with entrepreneurship, creating new things, resilience and always getting ahead.

If we analyze it in detail, it is a powerful affirmation that involves following our convictions, doing what is necessary so that our gifts and talents develop and bear the desired fruits.

This determination implies doing the right thing even when it is a difficult path, it is often a complicated decision, because the pressure to which we may be exposed and can make us think that it is best to take less exhausting actions, but it is important to take into consideration that the result that we obtain in the end may not be what we have hoped, leaving a feeling of victory in half (1 Peter 5: 7).

It is quite common to hear that everyone wants the sweet taste of success, but very few are willing to face the hard work that goes into achieving it. To flourish, we need to work hard, to be that seed that blooms in the midst of adversity, in inhospitable places, defying all odds, but reminding ourselves that where there is willpower, determination and unwavering faith, we will blossom to be a blessing in the life of someone else (Isaiah 26: 3).

“It is right for the worker in the fields to be the first to take of the fruit.” as 2 Timothy 2: 6 indicates, so let us be brave and courageous, participate in the sowing and harvesting, giving thanks to everything, with the goodness and joy of  sharing with others.

What today is our test, tomorrow will be our testimony that will serve as support to help those who need it. Just as we too have received help from someone else in our process and as a result, here we are standing, flourishing in the place that we have been planted (Luke 8:15).

Wherever you are, bloom! “Make wide the place of your tent, and let the curtains of your house be stretched out without limit: make your cords long, and your tent-pins strong.”  Never stop trying, that time will teach you to reaffirm your beliefs, your projects and your determination to strive for what is really important (Isaiah 54: 2).

Keep going, don’t stop, don’t stop sharing the joy of living with others.

Until next time!

Un comentario sobre “Donde quiera que estés, ¡florece!

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