Fuerza en la convicción

Hola amigos escritores de su vida, espero que se encuentren muy bien. Esta semana particularmente ha sido para mí una semana cargada de actividades que absorbió más tiempo del esperado, lo que incidió en poder trabajar en el tiempo que normalmente destino a este proyecto social en el que me embarqué hace casi dos años.

Confieso que el agotamiento me estaba ganando y por un momento consideré por esta semana posponer la publicación; sin embargo, esto significa romper la dinámica de trabajo que me he establecido para echar a andar esta tarea, este compromiso de convicción que se concretó en el tiempo de cuarentena. Así que, recordando a este bambú entre mis manos, me llené de la energía necesaria para realizar esta entrega.

Esa energía me dio la fuerza para concluir esta jornada, y me hizo pensar que cuando estamos comprometidos con lo que creemos, nuestras convicciones, sueños y proyectos; nos llena de la fortaleza necesaria para seguir en el camino.

La fuerza que reside en la convicción es el combustible al que todo ser humano debe de acudir en los momentos que más necesitamos aferrarnos en la adversidad. Factores como la rutina, el cansancio, el día a día; los temas prioritarios y urgentes en resolver pueden drenar a cualquiera, – y son en esos momentos – donde debemos volver a nuestro punto de equilibrio para reconectarnos nuevamente con nosotros mismos y confirmar el porqué nos dedicamos a lo que hacemos.

La fuerza en la convicción nos permite desde nuestras creencias llenarnos el alma y espíritu de fe, esperanza, alegría, gozo, sabiduría, valor para seguir adelante en todas las áreas de nuestra vida.

Desde esta humilde opinión, espero que tus fuerzas se incrementen; que seamos como las águilas que se describen en Isaías 40: 29 – 31 en donde «lo que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.»

Sigamos adelante, que no existe mayor satisfacción de ver una cosecha robusta que es el reflejo de todo el esfuerzo y dedicación que colocamos en tierra fértil. En donde, aquellas semillas fueron sembradas incluso con lágrimas pero que a su tiempo las segaremos con cantos de alegría y alabanza (Salmo 126:5, Gálatas 6:9).

¡Hasta la próxima!

Strength in conviction

Hello writer friends of your life, I hope you are very well. This week in particular has been for me a week full of activities that took up more time than expected, which affected being able to work in the time that I normally allocate to this social project that I embarked on almost two years ago.

I confess that exhaustion was getting the best of me and for a moment I considered postponing publication for this week; however, this means breaking the work dynamic that I have established to start this task, this commitment of conviction that materialized in the time of quarantine. So, remembering this bamboo in my hands, I was filled with the necessary energy to make this delivery.

That energy gave me the strength to conclude this journey, and made me think that when we are committed to what we believe, our convictions, dreams and projects; fills us with the necessary strength to continue on the path.

The strength that resides in conviction is the fuel that every human being must turn to in the moments when we most need to cling to adversity. Factors such as routine, fatigue, day to day; priority and urgent issues to be resolved can drain anyone, – and it is in those moments – where we must return to our balance point to reconnect with ourselves again and confirm why we dedicate ourselves to what we do.

The strength in conviction allows us from our beliefs to fill our soul and spirit with faith, hope, happiness, joy, wisdom, courage to move forward in all areas of our lives.

From this humble opinion, I hope that your forces increase; may we be like the eagles described in Isaiah 40:29-31 where «those who hope in the Lord will renew their strength. They will soar with wings like eagles, they will run and not be weary, they will walk and not be weary.»

Let’s move on, there is no greater satisfaction than seeing a robust harvest that is the reflection of all the effort and dedication that we put into fertile land. Where, those seeds were sown even with tears but that in due time we will reap them with songs of joy and praise (Psalm 126:5, Galatians 6:9).

Until next time!

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