Celebra la Vida

Recientemente hemos celebramos el domingo de resurrección, la festividad más importante dentro del cristianismo ya que es la victoria de la vida ante la muerte porque su gloria y majestad no pudo ser contenida (1 Corintios 15:20, San Mateo 28:6).

Por esa razón, celebramos la vida, celebramos la promesa y damos gracias por cada victoria recibida. 

Entre tantas dificultades que nos encontramos en nuestro caminar, no olvidemos sonreír, tener fe y esperanza. Más allá de las diversas pruebas, del temor, de las dudas o desilusiones que podamos enfrentar; en nuestro interior, existe una fuerza muy grande. Nuestra fe se fortalecerá porque cada lección traerá un aprendizaje único y especial.

En medio de las dificultades, posiblemente en muchas ocasiones podremos pensar que nos encontramos solos, pero a la verdad, esto no es así. 

En la intimidad de nuestra habitación, encontraremos el consuelo en la oración, abriendo nuestro corazón y entregando todas nuestras cargas; la solución se irá mostrando poco a poco. Conforme el tiempo pasa, encontraremos gracia y veremos como muchos nos extienden misericordia. A nuestras manos llegarán las claves que necesitamos para levantarnos y salir adelante (San Mateo 21:22, Romanos 12:12). 

Nuestra alma sanará y una vez que esto ocurra, sonreiremos de manera consciente y agradecida porque valoramos cuánto hemos avanzando y sanado, cómo nos hemos renovado y lo único que diremos es: ¡gracias por la oportunidad de renacer!, de ser mi mejor versión, gracias por nunca abandonarnos aún en nuestros momentos de mayor dificultad (Salmos 6:9).

Encontramos en 3 Pedro 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” Aquí se nos muestra los deseos que se tienen para los amigos amados.

Por esto te pregunto: ¿Qué es lo que deseamos para la gente que amamos? La respuesta más ansiada es que queremos para ellos todos esos tesoros que no tienen precio, que son de valor incalculable como ser la fe, la paz, una alma próspera y saludable que le haga disponer en su corazón todo lo agradable y de buen nombre. 

En estos tiempos de pandemia nos hemos dado cuenta de lo realmente importante y le damos un alto valor a la salud  física, emocional y espiritual, a la familia, al descanso, al trabajo, a los amigos y a todos esos detalles que nos hacen al final de cada día ser agradecidos por tanto que hemos recibido. 

Es así que hoy con acción de gracias te digo: ¡celebra la vida! ¡celebra tus pruebas y victorias porque con Cristo somos más que vencedores! Y recuerda que en los momentos que nos sintamos agotados, si necesitamos desahogarnos, lloremos todo lo que sea necesario porque en medio de la aflicción  encontraremos el consuelo ya que “los que sembraron con lágrimas con regocijo segarán” Salmos 126:5. 

Así que recuerda amigo escritor de tu vida sonreír cada vez que puedas hacerlo. La vida merece ser celebrada con eterna gratitud, solidaridad, amor al prójimo y unas inmensas ganas de ser feliz tal como eres (Efesios 3:17).  

¡Hasta la próxima!

Celebrate Life

We have recently celebrated Resurrection Sunday, the most important holiday in Christianity since it is the victory of life over death because its glory and majesty could not be contained (1 Corinthians 15:20, Saint Matthew 28: 6).

For that reason, we celebrate life, celebrate the promise, and give thanks for every victory received.

Among so many difficulties that we encounter in our journey, let us not forget to smile, have faith and hope. Beyond the various tests, fear, doubts or disappointments that we may face; within us, there is a very great force. Our faith will be strengthened because each lesson will bring a unique and special learning.

In the midst of difficulties, possibly on many occasions we may think that we are alone, but in truth, this is not the case.

In the privacy of our room, we will find comfort in prayer, opening our hearts and surrendering all our burdens, the solution will be shown little by little. As time passes, we will find grace and we will see how many extend mercy to us. The keys we need to get up and move forward will come into our hands (Matthew 21:22, Romans 12:12).

Our soul will heal and once this happens, we will smile in a conscious and grateful way because we value how much we have advanced and healed, how we have renewed ourselves and the only thing we will say is: thank you for the opportunity to be reborn! To be my best version, thank you for never abandoning us even in our most difficult moments (Psalm 6: 9).

We find in 3 Peter 1: 2: “Beloved, wish above all things that you mayest prosper and be in health, even as thy soul prospereth.” Here we are shown the wishes that are had for beloved friends.

That is why I ask you: What do we want for the people we love? The most desired answer is that we want for them all those treasures that are priceless, that are of incalculable value such as faith, peace, a prosperous and healthy soul that makes them have everything pleasant and of good name in their hearts.

In these times of pandemic, we have realized what is really important and we place a high value on physical, emotional and spiritual health, family, rest, work, friends and all those details that make us in the end of each day to be grateful for so much that we have received.

So today with thanksgiving I tell you: celebrate life! Celebrate your trials and victories because with Christ we are more than conquerors! Remember that in the moments that we feel exhausted, if we need to vent, we will cry all that is necessary because in the midst of affliction we will find comfort since “they that sow in tears shall reap in joy” Psalm 126: 5.

So remember writer friend of your life to smile whenever you can. Life deserves to be celebrated with eternal gratitude, solidarity, love of neighbor and an immense desire to be happy just as you are (Ephesians 3:17).

Until next time!

La Última Cena

Hola queridos escritores de su vida. Hoy arribamos al primer día del mes de abril y en esta ocasión coincide con la celebración de la Semana Santa o Semana Mayor.
Así que no quiero dejar pasar la oportunidad de abordar la importancia de estas fechas.

Desde el cristianismo, es la conmemoración anual de la Pasión de Cristo, que va desde la entrada a la ciudad de Jerusalén que inicia en el domingo de Ramos, la última cena que se celebra el día jueves, el viacrucis, pasión y muerte que se conmemora el día viernes y la resurrección de Jesús en el domingo de Resurrección (Zacarías 9:9, Mateo 21:4-11). 

Siendo ésta última, la celebración más importante para el cristianismo,  la resurrección es la promesa de la vida eterna y fue a través de la pasión y muerte de Jesús que hizo el acto de amor para la salvación de la humanidad (Juan 13: 1-4, Mateo 26:19).

Y hoy jueves santo, Jesús cena por última vez con sus discípulos, compartiéndoles tantas enseñanzas como lo es el lavatorio de pies, ¿Cuánta humildad se nos muestra debe existir entre los seres humanos para darnos los unos a los otros? como hace referencia Juan 13:14-15 “pues si yo, el Señor y el maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque como ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” 

Esa última cena, es una continua invitación a sentarnos junto a Jesús para que cene con nosotros, compartiendo en comunión, en amor sus enseñanzas y un recordatorio de que cada vez que celebramos la santa cena o eucaristía, estamos celebrando su victoria, anunciando su regreso y en darnos la oportunidad de ser llamados hijos de Dios (Lucas 22:17-19).

Que este tiempo de reflexión, de celebración y de buenas nuevas, nos llenen del gozo para seguir cada día nuestro caminar; añadiendo las tes que nuestra vida necesita para cumplir los propósitos a los que fuimos creados.

Y ya que la ocasión lo amerita, me despido con uno de los poemas que conjuga de manera sensible y bella el acto de amor jamás entregado a la humanidad. El poema de autor desconocido se titula Soneto a Cristo Crucificado: “No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido, muéveme el ver tu cuerpo tan herido,  muévenme tus afrentas, y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, y, aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera, pues, aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera.”

Feliz semana santa a todos, que tengan un mes de abril muy especial y que cada día sigan adelante, compartiendo con los demás la alegría de vivir (Juan 20-19-21).

¡Hasta la próxima!

The Last Supper

Hello dear writers in your life. Today we arrive on the first day of April and this time it coincides with the celebration of Holy Week or Greater Week.

So I do not want to miss the opportunity to address the importance of these dates.

From Christianity, it is the annual commemoration of the Passion of Christ, which goes from the entrance to the city of Jerusalem that begins on Palm Sunday, the last supper that is celebrated on Thursday, the Stations of the Cross, passion and death that is commemorates Friday and the resurrection of Jesus on Resurrection Sunday (Zechariah 9: 9, Matthew 21: 4-11).

Being the latter, the most important celebration for Christianity, the resurrection is the promise of eternal life and it was through the passion and death of Jesus that he made the act of love for the salvation of humanity (John 13: 1- 4, Matthew 26:19).

And today Holy Thursday, Jesus dines for the last time with his disciples, sharing with them as many teachings as the washing of feet, how much humility should we be shown among human beings to give one another? as referred to in John 13: 14-15 “If I then, your Lord and Master, have washed your feet; ye also ought to wash one another´s feet. For I have given you an example, that ye should do as I have done to you.”

That Last Supper is a continuous invitation to sit next to Jesus so that he may dine with us, sharing his teachings in communion, in love and a reminder that every time we celebrate the Holy Supper or Eucharist, we are celebrating his victory, announcing his return and in giving us the opportunity to be called children of God (Luke 22: 17-19).

May this time of reflection, celebration and good news fill us with joy to continue our journey every day; adding the tees that our life needs to fulfill the purposes for which we were created.

And since the occasion deserves it, I say goodbye with one of the poems that combines in a sensitive and beautiful way the act of love never given to humanity. The poem by an unknown author is entitled Sonnet to Christ Crucified: “My God, I am not moved to love you by the heaven that you have promised me, nor by hell so feared to stop offending you. You move me, Lord, move me to see you nailed to a cross and mocked, move me to see your body so hurt, move me your insults, and your death. Move me, in short, your love, and in such a way that, even if there was no heaven, I would love you, and, even if there was no hell, I would fear you. You don’t have to give me because I love you, well, although what I hope will not wait, the same thing that I love you I would love you.

Happy Easter to all of you, may you have a very special month of April and may you carry on every day, sharing with others the joy of living (John 20-19-21).

Until next time!

El Coach de mi Vida

Hola queridos escritores de su vida, espero que se encuentren muy bien.

En publicaciones anteriores abordamos el tema de la Trinidad. Hemos hablado acerca del Espíritu Santo y sobre el Hijo. Hoy es la oportunidad de comentar acerca de Dios Padre. 

Se le conoce también como Adonai, Elohim, Abba por mencionar algunos, ya que mi intención no es confundirte con tanta información, solamente traer a memoria algunos de los nombres que posiblemente has escuchado.

Como ese Padre protector y proveedor que es, cuida de sus hijos; y desde la creencia del cristianismo, éste es un vínculo de amor entre el creyente y Dios, lo encontrarás en Efesios 4:6 que es “un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, por todos, y en todos.

Y como esa maravillosa trinidad son un sólo Dios, para mí son el Coach de mi Vida. Ese entrenador o tutor que me instruye desde la oración; en esa comunicación que me regala momentos de paz, me llena de energía y fuerza para tomar las mejores decisiones. 

Es este Coach quien entiende todos los aspectos del juego, impactando de manera positiva mis días ya que puedo encontrar que entre otras cosas su paciencia y bondad son inagotables. 

Siempre está a nuestro lado disciplinándonos cuando es necesario, dándonos sabiduría, dejándonos tomar nuestras propias decisiones y aún cuando éstas no fueran las más acertadas, está ahí para levantarnos con un amor inagotable y hacernos saber que esos errores no nos definen ni nos alejan de su amor; pues nos conoce mejor que nadie y ante ese Coach podemos presentarnos tal como somos sabiendo que seremos recibidos igual que aquel hijo pródigo en el camino de regreso a casa (San Lucas 15: 11-24). 

El Coach de mi Vida tiene preparada una estrategia para ayudarme en todas las áreas, comprende mis perspectivas, que es lo que necesito y como juntos iremos trabajando para que yo llegue a mis propósitos y tener éxito en mis objetivos (Salmos 18:30, Deuteronomio 32:4). 

Me ayuda a descubrir mis talentos y me motiva a reconocer mis logros en donde en este proceso de coaching vamos construyendo día a día una relación de confianza para trabajar en cualquier área que deba superar, me entrena constantemente ya que “Él, pues, acabará lo que ha determinado de mí, Y muchas cosas como estas hay en él” Job 23:14.

Así que aquí vamos juntos, construyendo de la mano de mi Coach la mejor versión de mí misma cada día. 

Hace más de dos mil años que este proceso de coaching fue pagado, por lo que mi entrenamiento de continuo aprendizaje, humildad, amor depende de mi voluntad en implementarlo y en compartir con los demás para poder brindar ese calor humano a las personas que me rodean de manera física o virtual y que ese amor al prójimo crezca cada día más. 

En los momentos que más lo he necesitado, el amor de los demás ha llegado a mí para apoyarme. Y con una inmensa gratitud creo que ese mutuo amor a los demás debe seguir multiplicándose como la semilla que fue sembrada en tierra fértil.

Recuerda que en tus manos está el elegir que deseas dejar a los demás, si huellas o cicatrices.

¡Hasta la próxima!

The Coach of my Life 

Hello dear writers of your life, I hope you are very well. 

In previous posts we addressed the subject of the Trinity. We have talked about the Holy Spirit and the Son. Today is the opportunity to comment on God the Father. 

He is also known as Adonai, Elohim, Abba to name a few, since my intention is not to confuse you with so much information, only to recall some of the names that you may have heard.

As the protective and provider Father that he is, he cares for his children and from the belief of Christianity, this is a bond of love between the believer and God, you will find it in Ephesians 4: 6 which is ” One God and Father of all, who is over all, and through all, and in all. ” 

And since this wonderful trinity is one God, for me they are the Coach of my Life. That coach or tutor who instructs me from prayer; in that communication that gives me moments of peace, fills me with energy and strength to make the best decisions.

It is this Coach who understands all aspects of the game, positively impacting my days as I can find that among other things his patience and kindness are inexhaustible. 

He is always by our side disciplining us when necessary, giving us wisdom, letting us make our own decisions and they were not the right ones yet, he is there to lift us up with an inexhaustible love and let us know that those mistakes do not define us or take us away from his love because he knows us better than anyone and before that Coach we can present ourselves as we are, knowing that we will be received just like that prodigal son on the way back home (Saint Luke 15: 11-24). 

The Coach of my Life has prepared a strategy to help me in all areas, understands my perspectives, what I need and how together we will work so that I reach my purposes and be successful in my goals (Psalms 18:30, Deuteronomy 32: 4). 

He helps me to discover my talents and motivates me to recognize my achievements where in this coaching process we are building day by day a relationship of trust to work in any area that I must overcome, it constantly trains me since “For what has been ordered for me by him will be gone through to the end: and his mind is full of such designs.” Job 23:14. 

So here we go together, building with the hand of my Coach the best version of myself every day. 

More than two thousand years ago, this coaching process was paid for, and as for my training of continuous learning, humility, love depends on my will to implement it and share it with others in order to provide that human warmth to the people surround me physically or virtually and love of the neighbor grows more and more each day. 

In the moments that I have needed it most, the love of others has come to me to support me. And with immense gratitude, I believe that this mutual love for others must continue to multiply like the seed that was sown in fertile soil. 

Remember that it is in your hands to choose what you want to leave to others, whether footprints or scars. 

Until next time!

¡El Último Día del Año!

¡Hoy es 31 de diciembre, llegamos al último día de este 2020!

En una vista a este año, ¡será un año para la historia! Recuerdo que en el 2019 esperaba con muchas expectativas ¿Cómo sería este año? Pero con todo lo vívido y lo ocurrido, no pude imaginarlo y llego a la conclusión de que, aunque tengamos muchos planes, la última palabra la tiene Dios.

A la par de momentos difíciles, que incluye la pérdida de seres queridos, de empleos, de deterioros en nuestra salud; es necesario también decir que vivimos momentos llenos de alegría. Personalmente puedo decir, que este 2020 trajo el cumplimiento de este sueño, de este bambú entre en mis manos; este nuevo yo sin barreras que con pasos firmes me embarqué en esta aventura en la cual me ha hecho salir muchas veces de mi zona de confort, dando como resultado muchas satisfacciones (Habacuc 2:3).

Hemos visto a lo largo de estos meses, que nuestra fe, fortaleza, resiliencia y valentía han sido puestas a prueba; desarrollándose en nuestro interior para salir adelante ante las adversidades de la vida (Santiago 1:5). 

Este 2020 me enseñó determinación, paciencia, perseverancia y a no renunciar porque quien va delante de mí es mucho más grande que cualquier Goliat que pueda enfrentar. 

En medio de todo lo vívido, puedo decir únicamente ¡gracias 2020! 

Gracias por la tremenda lección que nos distes, la de volver a la esencia; de valorar y atesorar los detalles de la vida, a nuestros seres queridos y lo que compartimos con nuestro prójimo.

Por todas esas razones, tengo en mi corazón un anhelo ferviente de que el 2021 sea un mejor año; en el que todos los que aún se encuentran luchando por las secuelas de tantas adversidades acaecidas en este año, logren salir adelante (Jeremías 29:11, Salmos 42:5). 

Y así como muchos, también tengo la costumbre de preparar una lista de propósitos. La cual ahora elaboraré de una forma más intencionada, la estoy llenando de tantas ilusiones, sueños y proyectos.

Que el 2021 sea un año de restauración, de renovación, de solidaridad, gratitud y de un amor constante los unos a los otros. 

Y que mejor que desearte el último día del año: “Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz” Números 6:24-26.

¡Que pases una feliz noche vieja! ¡2021 te esperamos con los brazos abiertos, feliz año nuevo! 

¡Hasta la próxima!

The Last Day of the Year!

Today is December 31, we reach the last day of this 2020!

In a look back to this year, it will be a year for history! I remember that in 2019 I waited with great expectations, what would this year be like? But with everything lived and what happened, I could not imagine it and I come to the conclusion that, although we have many plans, the last word belongs to God.

Along with difficult times, which includes the loss of loved ones, jobs, deterioration in our health; It is also necessary to say that we live moments full of joy. Personally I can say that this 2020 brought the fulfillment of this dream, of this bamboo into my hands. This new self without barriers that with firm steps I embarked on this adventure in which it has made me leave my comfort zone many times, resulting in many satisfactions (Habakkuk 2: 3).

We have seen throughout these months that our faith, strength, resilience and courage have been put to the test; developing within us to get ahead in the face of life’s adversities (James 1: 5).

This 2020 taught me determination, patience, perseverance and not to give up because whoever goes in front of me is much bigger than any Goliath I can face.

In the midst of all the vivid, I can only say thank you 2020!

Thank you for the tremendous lesson you gave us, to return to the essence; to value and treasure the details of life, our loved ones and what we share with our neighbors.

For all these reasons, I have in my heart a fervent longing for 2021 to be a better year; in which all those who are still struggling through the aftermath of so many adversities that have occurred this year, will succeed (Jeremiah 29:11, Psalm 42: 5).

And like many, I also have a habit of preparing a list of purposes. Which now I will elaborate in a more intentional way, I am filling it with so many illusions, dreams and projects.

May 2021 be a year of restoration, renewal, solidarity, gratitude and constant love for one another.

And what better way than to wish you on the last day of the year: “May the Lord send his blessing on you and keep you; May the light of  the Lord’s face be shining on you in grace; May the Lord’s approval be resting on you and may he give you peace” Numbers 6: 24-26.

Have a happy New Year’s Eve! 2021, we are waiting for you with open arms, happy new year!

Until next time!

¿Quién es mi Compañía?

¡Hemos llegado a diciembre! El mes de celebraciones alrededor del mundo, una de las más importantes: la natividad, navidad o el nacimiento de Jesús.

Para las personas que por diversas razones no conocen detalles acerca del cristianismo, les resulta un tanto confuso identificar la importancia y la relación que tienen Dios El Padre, Dios el Hijo y Dios El Espíritu Santo en la vida de un creyente y como estamos en una época del año muy importante, hoy abordaremos el tema.

Los Tres Juntos forma la Trinidad (de ahí la palabra), donde cada uno tiene un lugar especial y se relacionan el uno con el otro, pero que unidos forman un único Dios. Tratar de comprender la Trinidad es un reto grande, complejo, pero también es algo hermoso y único en el cristianismo, si abres los ojos de tu alma lo podrás entender bajo el amor y el discernimiento.

En esta entrega me enfocaré en el lugar que el Espíritu Santo tiene. Se le conoce como la Tercera Persona de la Trinidad, vive en el corazón del creyente, y es la fuerza que empodera a los hijos de Dios para realizar esos sueños que permitan compartir con los demás sobre el amor, la solidaridad, la justicia y la verdad.

Encontrarás en el Libro de San Juan 14:15-31 “La Promesa del Espíritu Santo”, donde Jesús les anuncia a sus apóstoles su pasión, muerte y resurrección, así como la llegada del Espíritu Santo: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”  Así mismo, les anunció que el Espíritu Santo estaría con ellos hasta la eternidad.

Muchas veces a esta tercera persona olvidamos darle el lugar que se merece; por eso es mi deseo presentarte a esta tercera persona de la Trinidad que vive en nuestro ser, que es nuestra guía y consuelo que nos permite discernir al tomar nuestras decisiones de vida.

Es ahí donde surge la interesante pregunta ¿Quién es mi Compañía? La respuesta anhelada es decir que mi compañía es el Espíritu de Verdad, el que es mi guía hacia la verdad; el que me glorifica, el que me llena de bondad y en amor sincero (Juan 16:13-15, Corintios 6:6).

El Espíritu Santo es mucho más de lo que suponemos, por eso me atrevo a decir que le demos la oportunidad de conocerle más; de convivir y permitirle nos acompañe.   

Que este tiempo de navidad, sea un momento especial, donde todo lo vívido sea la base para plantear nuevos deseos, metas, propósitos; así como también fomentar la solidaridad, la unión, la paz y sobre todo que el amor inunde cada rincón de nuestro ser para compartirlo con los demás.

Deseo que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros” como lo dice 2 Corintios 13:14

¡Hasta la próxima!

Who is my Company?

We have reached December! The month of celebrations around the world, including one of the most important: the Nativity or Christmas, the day we celebrate as the birth of Christ.

For people who for various reasons do not know details about Christianity, it is somewhat confusing to identify the importance and relationship that God (the Father), Christ (the Son) and the Holy Spirit have in the life of a believer and how we are in a very important time of year.

The Three together form the Trinity (hence the word), where each one has a special place and is related to one another, but together they form a single God. Trying to understand the Trinity is a great, complex challenge, but it is also something beautiful and unique in Christianity, if you open the eyes of your soul you can understand it under love and discernment.

In this installment, I will focus on the place that the Holy Spirit has. It is known as the Third Person of the Trinity which lives in the heart of the believer, and is the force that empowers the children of God to realize those dreams that allow sharing with others about love, solidarity, justice and justice. truth.

You will find in the Book of Saint John 14: 15-31 “The Promise of the Holy Spirit”, where Jesus announces to his apostles his passion, death and resurrection, as well as the arrival of the Holy Spirit: “But the Helper, the Holy Spirit , whom the Father will send in my name, will be your teacher in all things and will put you in mind of everything I have said to you. ” Likewise, he announced that the Holy Spirit would be with them until eternity.

Many times we forget to give this third person the place they deserve. That is why it is my wish to introduce you to this third person of the Trinity that lives in our being, who is our guide and consolation that allows us to discern when making our life decisions.

This is where the interesting question arises: Who is my Company? The desired answer is to say that my company is the Spirit of Truth, the one that is my guide towards the truth; the one who glorifies me, the one who fills me with kindness and sincere love (John 16: 13-15, 2 Corinthians 6:6).

The Holy Spirit is much more than we suppose that is why I dare say that we give him the opportunity to know him more; to live together and allow him to accompany us.

May this Christmas season be a special moment, where all that is vivid is the basis for raising new desires, goals, purposes; as well as promoting solidarity, union, peace and above all that love floods every corner of our being to share it with others.

I wish that “the grace of our Lord Jesus Christ, and the love of God, and the harmony of the Holy Spirit, be with you all” as 2 Corinthians 13:14 says.

Until next time!