Con calma

Julio ha llegado con sorpresas inesperadas… ¡Hola amigos escritores de su vida!

Por diversas razones, las últimas semanas no me ha sido posible dedicarle el tiempo a este proyecto. El regreso paulatino a lo cotidiano me absorbió de una manera que no consideré lo haría, lo bueno es que siempre llegan a nuestras vidas, momentos que nos hacen frenar y con calma volver al punto de equilibrio.

Es posible que esas circunstancias inesperadas no sean a primera vista algo emocionante pero lo que sí es un hecho, es que nos hacen buscar la serenidad para entender que únicamente somos seres humanos más allá de las exigencias que tengamos a nuestro alrededor.

En esas tempestades, la calma se asoma si miramos al horizonte, sosteniendo nuestra mirada en aquel que es mayor que nosotros y aprendemos a caminar sobre las aguas. El secreto está en mantener nuestra visión en esa torre fuerte, pero, si dudamos y caemos, tengamos la seguridad que vendrá a nuestro auxilio y con calma nos sostendrá (Mateo 14:29).

Con calma se resuelven las dificultades, es esa paz que sobrepasa todo entendimiento que sabemos que todas las cosas obran para bien; que está bien soltar lo que no se puede controlar porque de estos detalles haremos proezas (Filipenses 4:7).

Al vivir en una era que todo es a un clic de velocidad, caemos en el error de pretender de que en esa medida las circunstancias se resolverán; y es ahí, donde la realidad nos brinda una importante enseñanza, todo requiere de tiempo y momento porque hasta para la creación del universo, Elohim se tomó su espacio (Eclesiastés 3:1, Génesis 2:2).

Así que decido bajar la velocidad y detenerme un momento a renovar mis fuerzas, a plantearme mis pasos y sobre todo a con calma darle prioridad a lo realmente importante.

Los descansos obligados, son oportunidades disfrazadas para recuperarnos de situaciones poco saludables y una vez que estamos listos, retomar nuestras actividades con sabiduría y gozo de que estamos nuevamente en el camino.

¡Hasta la próxima!

With Calm

July has arrived with unexpected surprises… Hello writer friends of your life!

For various reasons, the last few weeks I have not been able to dedicate time to this project. The gradual return to everyday life absorbed me in a way that I did not consider it would, the good thing is that they always come into our lives, moments that make us slow down and calmly return to the point of balance.

It is possible that these unexpected circumstances are not something exciting at first sight, but what is a fact is that they make us seek serenity to understand that we are only human beings beyond the demands that we have around us.

In those storms, calm appears if we look at the horizon, holding our gaze on the one who is greater than us and we learn to walk on the waters. The secret is to keep our vision on that strong tower, but if we hesitate and fall, let us be sure that it will come to our aid and calmly sustain us (Matthew 14:29).

Difficulties are resolved with calm, it is that peace that surpasses all understanding that we know that all things work for good; that it is okay to let go of what cannot be controlled because of these details we will make exploits (Philippians 4:7).

Living in an era where everything is at a click of speed, we fall into the mistake of pretending that to that extent the circumstances will be resolved; and it is there, where reality offers us an important teaching, everything requires time and moment because even for the creation of the universe, Elohim took space from it (Ecclesiastes 3: 1, Genesis 2: 2).

So I decide to slow down and stop for a moment to renew my strength, to consider my steps and above all to calmly give priority to what is really important.

Forced breaks are disguised opportunities to recover from unhealthy situations and once we are ready, resume our activities with wisdom and joy that we are back on track.

Until next time!