¡Son en esos detalles!

Hola amigos escritores de su vida. Como cada jueves, hoy es día para compartirles un mensaje más de Escribiendo la Vida con T. 

En esta ocasión, me gustaría hacer referencia a esos regalos que llegan a nuestras manos sin pedirlos, esos regalos que nos sorprenden, llenan de alegría y que son muestras de bondad y afecto que por gracia nos son dados.

A lo largo de nuestra historia, nos enfrentaremos por diversas circunstancias que nos obligan a tomar decisiones inmediatas y sobre las que esperamos se resuelvan a nuestro favor y conforme  así como lo hemos planeado en nuestras mentes. 

Sin embargo, en esa búsqueda de soluciones, nos encontramos con la realidad y sus diversas respuestas que nos hacen cambiar de ideas y replantearnos nuevas salidas. Donde, en la mayoría de los casos, no se asemejan en nada a esos planteamientos que habíamos ideado en nuestro ser.

A primera vista, resulta algo abrumador, ya que cuestionamos o dudamos acerca de ¿Qué es lo mejor y cómo debemos de actuar ante estos escenarios imprevistos?  (2 Corintios 12:9).

Es hasta que con el paso del tiempo, y sólo entonces, donde vemos claramente las respuestas y el porqué las cosas no funcionaron así como las deseábamos.

Son en esos detalles, que se encuentran numerosos regalos que llegan a nuestras manos. Se encuentra una gracia que nos hace entender que todo pasa por una razón y que con los años, vamos entendiendo lo afortunados que somos al ser merecedores de algo incalculable como lo es la gracia (Tito 2:11).

Son en esos detalles, que nos hacen recordar que en nuestros momentos más difíciles, recibiremos ayuda o una solución; llegarán en esos momentos que nos darán esperanza para seguir adelante, para renovar nuestras fuerzas y retomar el camino (Filipenses 4:7, Hebreos 4:16).

Las adversidades son parte de la vida, son necesarias para entender y valorar los momentos de abundancia; pero en cada estación de nuestro caminar, la gracia es algo que nos acompañará para que en cada temporada recordemos que siendo como somos, existe un amor invaluable e incalculable hacia nosotros (1 Corintios 15:10).

Son en esos detalles, donde recordamos que aquel tiene el cuidado hasta en lo más pequeño que podemos pasar por desapercibido, es así como cada día tiene su propio afán, basta a cada día su propio mal porque mañana también ahí estará nuestro proveedor (Mateo 6:34, Romanos 8:37).

Y ya que la gracia es un tesoro, celebremos con alegría y humildad el recibirla cada día en esos detalles (Salmos 100:4, 1 Crónicas 16:34).

¡Hasta la próxima!

It is in those details!

Hello writers friends of your life. Like every Thursday, today is the day to share one more message from Writing Life with Esteem.

On this occasion, I would like to refer to those gifts that come into our hands without asking for them, those gifts that surprise us, fill us with joy and are tokens of kindness and affection that are given to us by grace.

Throughout our history, we will face various circumstances that force us to make immediate decisions and on which we hope will be resolved in our favor and in accordance with the way we have planned in our minds.

However, in that search for solutions, we find reality and its various responses that make us change our ideas and rethink new ways out. In most cases, they do not resemble at all those approaches that we had devised in our being.

At first glance, it is somewhat overwhelming, since we question or doubt about what is best and how should we act in these unforeseen scenarios? (2 Corinthians 12: 9).

It is until over time, and only then, that we clearly see the answers and why things did not work out the way we wanted them to.

It is in those details that there are numerous gifts that come into our hands. There is a grace that makes us understand that everything happens for a reason and that over the years, we understand how lucky we are to be worthy of something incalculable such as grace (Titus 2:11).

It is in those details that remind us that in our most difficult moments, we will receive help or a solution. They will come in those moments that will give us hope to move on, to renew our strength and get back on track (Philippians 4: 7, Hebrews 4:16).

Adversities are part of life, they are necessary to understand and value moments of abundance. However, in each season of our walk, grace is something that will accompany us so that in each season we remember that being who we area and the invaluable and incalculable love for us (1 Corinthians 15:10).

It is in those details, where we remember that even he is careful, even in the smallest that we can go unnoticed, that is how each day has its own desire, each day its own evil is enough because tomorrow our provider will also be there (Matthew 6 : 34, Romans 8:37).

And since grace is a treasure, let us joyfully and humbly celebrate receiving it each day in those details (Psalm 100: 4, 1 Chronicles 16:34).

Until next time!