Celebra la Vida

Recientemente hemos celebramos el domingo de resurrección, la festividad más importante dentro del cristianismo ya que es la victoria de la vida ante la muerte porque su gloria y majestad no pudo ser contenida (1 Corintios 15:20, San Mateo 28:6).

Por esa razón, celebramos la vida, celebramos la promesa y damos gracias por cada victoria recibida. 

Entre tantas dificultades que nos encontramos en nuestro caminar, no olvidemos sonreír, tener fe y esperanza. Más allá de las diversas pruebas, del temor, de las dudas o desilusiones que podamos enfrentar; en nuestro interior, existe una fuerza muy grande. Nuestra fe se fortalecerá porque cada lección traerá un aprendizaje único y especial.

En medio de las dificultades, posiblemente en muchas ocasiones podremos pensar que nos encontramos solos, pero a la verdad, esto no es así. 

En la intimidad de nuestra habitación, encontraremos el consuelo en la oración, abriendo nuestro corazón y entregando todas nuestras cargas; la solución se irá mostrando poco a poco. Conforme el tiempo pasa, encontraremos gracia y veremos como muchos nos extienden misericordia. A nuestras manos llegarán las claves que necesitamos para levantarnos y salir adelante (San Mateo 21:22, Romanos 12:12). 

Nuestra alma sanará y una vez que esto ocurra, sonreiremos de manera consciente y agradecida porque valoramos cuánto hemos avanzando y sanado, cómo nos hemos renovado y lo único que diremos es: ¡gracias por la oportunidad de renacer!, de ser mi mejor versión, gracias por nunca abandonarnos aún en nuestros momentos de mayor dificultad (Salmos 6:9).

Encontramos en 3 Pedro 1:2: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” Aquí se nos muestra los deseos que se tienen para los amigos amados.

Por esto te pregunto: ¿Qué es lo que deseamos para la gente que amamos? La respuesta más ansiada es que queremos para ellos todos esos tesoros que no tienen precio, que son de valor incalculable como ser la fe, la paz, una alma próspera y saludable que le haga disponer en su corazón todo lo agradable y de buen nombre. 

En estos tiempos de pandemia nos hemos dado cuenta de lo realmente importante y le damos un alto valor a la salud  física, emocional y espiritual, a la familia, al descanso, al trabajo, a los amigos y a todos esos detalles que nos hacen al final de cada día ser agradecidos por tanto que hemos recibido. 

Es así que hoy con acción de gracias te digo: ¡celebra la vida! ¡celebra tus pruebas y victorias porque con Cristo somos más que vencedores! Y recuerda que en los momentos que nos sintamos agotados, si necesitamos desahogarnos, lloremos todo lo que sea necesario porque en medio de la aflicción  encontraremos el consuelo ya que “los que sembraron con lágrimas con regocijo segarán” Salmos 126:5. 

Así que recuerda amigo escritor de tu vida sonreír cada vez que puedas hacerlo. La vida merece ser celebrada con eterna gratitud, solidaridad, amor al prójimo y unas inmensas ganas de ser feliz tal como eres (Efesios 3:17).  

¡Hasta la próxima!

Celebrate Life

We have recently celebrated Resurrection Sunday, the most important holiday in Christianity since it is the victory of life over death because its glory and majesty could not be contained (1 Corinthians 15:20, Saint Matthew 28: 6).

For that reason, we celebrate life, celebrate the promise, and give thanks for every victory received.

Among so many difficulties that we encounter in our journey, let us not forget to smile, have faith and hope. Beyond the various tests, fear, doubts or disappointments that we may face; within us, there is a very great force. Our faith will be strengthened because each lesson will bring a unique and special learning.

In the midst of difficulties, possibly on many occasions we may think that we are alone, but in truth, this is not the case.

In the privacy of our room, we will find comfort in prayer, opening our hearts and surrendering all our burdens, the solution will be shown little by little. As time passes, we will find grace and we will see how many extend mercy to us. The keys we need to get up and move forward will come into our hands (Matthew 21:22, Romans 12:12).

Our soul will heal and once this happens, we will smile in a conscious and grateful way because we value how much we have advanced and healed, how we have renewed ourselves and the only thing we will say is: thank you for the opportunity to be reborn! To be my best version, thank you for never abandoning us even in our most difficult moments (Psalm 6: 9).

We find in 3 Peter 1: 2: “Beloved, wish above all things that you mayest prosper and be in health, even as thy soul prospereth.” Here we are shown the wishes that are had for beloved friends.

That is why I ask you: What do we want for the people we love? The most desired answer is that we want for them all those treasures that are priceless, that are of incalculable value such as faith, peace, a prosperous and healthy soul that makes them have everything pleasant and of good name in their hearts.

In these times of pandemic, we have realized what is really important and we place a high value on physical, emotional and spiritual health, family, rest, work, friends and all those details that make us in the end of each day to be grateful for so much that we have received.

So today with thanksgiving I tell you: celebrate life! Celebrate your trials and victories because with Christ we are more than conquerors! Remember that in the moments that we feel exhausted, if we need to vent, we will cry all that is necessary because in the midst of affliction we will find comfort since “they that sow in tears shall reap in joy” Psalm 126: 5.

So remember writer friend of your life to smile whenever you can. Life deserves to be celebrated with eternal gratitude, solidarity, love of neighbor and an immense desire to be happy just as you are (Ephesians 3:17).

Until next time!

Sublime Gracia

Hola queridos escritores de su vida, hace más de un año que nos encontramos en confinamiento y durante este tiempo hemos afrontado tantas cosas. Personalmente, he visto como la gracia  ha estado presente en cada segundo, a cada instante; por lo que esta entrega la dedico a esa Sublime Gracia.

¿Qué es la Gracia? Es ese regalo concedido por el Creador del Universo para ayudar al ser humano a cumplir o lograr en cada aspecto de nuestra vida diversos tipos de bendiciones que no son resultado de nuestras acciones sino su infinito amor de padre. Una de las traducciones a la que  hace referencia en las Escrituras proviene de la palabra griega charis, que significa “favor, bendición o bondad” (Efesios 2:8-10, Tito 2:11). 

Viéndolo de la manera más sencilla, la podemos encontrar en cada esfuerzo que le dedicamos a una tarea o actividad, donde las circunstancias hacen que el camino tal vez no sea tan sencillo  como nos lo habíamos planteado y de repente; ante nosotros, se abren las puertas que no imaginamos se pudieran lograr. Nos extienden la mano, nos miran con agrado para que podamos superar con creces las expectativas de nuestros planes y la única explicación que encontramos es que hemos recibido gracia ante los ojos de los demás (2 Corintios 12:9, Hebreos 4:16, Números 6:25). 

Que alegría la que sentimos al recibir sorpresivamente ese regalo, sabiendo que detrás de lo que nuestros ojos ven, existe un amor incondicional que nos hace sabernos amados, escuchados, privilegiados ya que aún medio de nuestros días de dificultad; cuando nuestra humanidad aflora y muestra nuestra debilidad, sin importar cuánto nos equivoquemos, la incertidumbre que tengamos hacia lo desconocido, nuestras oraciones son escuchadas, regalándonos esa gracia sublime de vernos con amor (Juan 8:9-12, 2 Timoteo 2:1).

Por lo que la mejor manera de corresponder a ese amor inagotable, es celebrar con acción de gracias de que en cada etapa de atravesemos, en las circunstancias más dolorosas, más difíciles o en los días de abundancia,  de salud; tengamos esa conexión única que se tiene a través de la conversación íntima como lo es la oración con ese amigo, con ese Coach, con ese Padre o como quieras llamarle. Encontrarás en esos momentos la paz, la fe y fortaleza que necesitas para seguir adelante (1 Tesalonicenses 5:17, Salmos 100:4) .

Así que amigo escritor, no te sientas solo. Esta temporada pasará y te será de ayuda para alcanzar tu mejor versión, fortalecer tu fe, tu amor a la humanidad; en los momentos de mayor dificultad es donde florecen nuestros más significativos aprendizajes y es también ahí donde recibimos muestras más grandes de que “en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”, como lo encuentras en Romanos 8:37.

¡Que la gracia y paz siempre estén presentes en nuestras vidas! (Efesios 1:2, Gálatas 6:18 Filipenses 1:2)

¡Hasta la próxima!

Amazing Grace

Hello dear writers of your life, we have been in confinement for more than a year and during this time we have faced so many things. Personally, I have seen how grace has been present in every second, every moment and I dedicate this delivery to that Amazing Grace.

What is Grace? It is that gift granted by the Creator of the Universe to help the human being to fulfill or achieve in every aspect of our life with different types of blessings that are not the result of our actions, but the infinite love of his father. One of the translations referenced in Scripture comes from the Greek word charis, which means “favor, blessing, or goodness” (Ephesians 2: 8-10, Titus 2:11).

Seeing it in the simplest way, we can find it in every effort that we dedicate to a task or activity, where circumstances make the path perhaps not as simple as we had planned and suddenly, before us, doors open that we did not imagine could be achieved. They reach out to us, they look at us with pleasure so that we can far exceed the expectations of our plans and the only explanation we can find is that we have received grace in the eyes of others (2 Corinthians 12: 9, Hebrews 4:16, Numbers 6:25).

What joy we feel when we suddenly receive that gift, knowing that behind what our eyes see, there is an unconditional love that makes us know that we are loved, listened to, privileged, even in the midst of our difficult days. When our humanity emerges and shows our weakness, no matter how much we are wrong, the uncertainty we have towards the unknown, our prayers are heard, giving us that amazing grace to see each other with love (John 8: 9-12, 2 Timothy 2: 1) .

Therefore, the best way to respond to this inexhaustible love is to celebrate with thanksgiving that in each stage we go through the most painful and difficult circumstances or in the days of abundance, of health. Let’s have that unique connection through intimate conversation such as prayer with that friend, with that Coach, with that Father or whatever you want to call him. In those moments you will find the peace, faith, and strength you need to move forward (1 Thessalonians 5:17, Psalm 100: 4).

So writer friend, don’t feel alone. This season will pass and it will help you to reach your best version, strengthen your faith, your love for humanity. It is in moments of greatest difficulty that our most significant learnings flourish and it is also there that we receive the greatest signs that “in all these things we are more than conquerors through the one who loved us”, as you find in Romans 8:37 .

May grace and peace always be present in our lives! (Ephesians 1: 2, Galatians 6:18 Philippians 1: 2)

Until next time!