¡Resolviendo la Tarea!

La nueva forma en que los estudiantes reciben sus aprendizajes en la mayoría del mundo, ha obligado a la familia en ser ese pilar fundamental, ese soporte técnico para que los niños en edad escolar puedan recibir la educación; el tiempo no se detiene y debemos seguir adelante especialmente en tiempos de confinamiento.

La asignatura estelar es matemáticas, ¿Cuántos de nosotros hacemos ejercitar nuestras neuronas en querer ayudar a los niños que se encuentran estudiando y tienen diversas dudas con un problema matemático? 

Estos intentos, me llaman mucho la atención. Observo como en la edad temprana aprendemos lo necesario para la resolución de los problemas que llevan sumas, restas, multiplicaciones y división por mencionar algo básico; pero son en realidad algo con un trasfondo mayor, son los primeros retos intencionados que nos preparan para crear y fortalecer nuestra habilidad en cómo resolver problemas para el resto de nuestra vida.

Y es que las matemáticas son fundamentales para el desarrollo intelectual del ser humano, nos ayudan a razonar, a usar la lógica y la mente para el pensamiento y la abstracción entre muchos otros beneficios. El resto de las asignaturas de acuerdo a los distintos diseños curriculares que existen alrededor del mundo; van complementando las habilidades que se requieren para la vida adulta y en la formación de las nuevas generaciones.

El día de mañana, cuando esta nueva normalidad sea superada y se vuelvan a abrir los centros escolares, la economía y la sociedad; en las memorias que tendrán los que hoy son menores de edad, seguramente contarán a sus descendencias el cómo fue sobrellevar el confinamiento en una era que daba todo por sentado, y que nos vimos obligados en recordar cómo resolver esos problemas (Proverbios 2:2, Colosenses 4:6).

Aún seguimos resolviendo la tarea, la vida es una asignatura que implica la capacidad de decisión, de iniciativa, de confianza en sí mismo, así como el respecto a las creencias e ideas de los demás; de la solidaridad, el amor al prójimo, de la empatía y el optimismo entre muchas otras cosas (Santiago 3:17, Efesios 5:15,  Proverbios 12:15) . 

Así que la próxima vez, que le des una mano a un escolar para que pueda estudiar matemáticas, recuerda que detrás de esos problemas numéricos, existe toda una intencionalidad en la formación de un ser humano que sea capaz de enfrentar con un pensamiento lógico las mejores decisiones para su vida (Proverbios 22:6, Deuteronomio 11:9).

El Poema Educar de Gabriel Celaya refleja a la perfección lo que deseo expresar: “Educar es lo mismo que poner un motor a una barca…Hay que medir, pensar, equilibrar… y poner todo en marcha. Pero para eso, uno tiene que llevar en el alma un poco de marino… un poco de pirata… un poco de poeta… y un kilo y medio de paciencia concentrada. Pero es consolador soñar, mientras uno trabaja, que ese barco, ese niño, irá muy lejos por el agua. Soñar que es navío llevará nuestra carga de palabras hacia puertos distantes, hacia islas lejanas. Soñar que, cuando un día esté durmiendo nuestra propia barca, en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.”

Por lo que antes de despedirme amigo escritor de tu vida, me gustaría felicitar a todos los que están  luchando por salir adelante, creando las condiciones para que el crecimiento intelectual, emocional y físico no se detenga. Quiero que sepas que estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo, sigamos adelante, no nos rindamos que a su debido tiempo veremos con regocijo la cosecha del éxito por todo lo que hemos dedicado para que la humanidad tenga un mejor lugar para vivir.

¡Hasta la próxima!

Solving the Homework! 

The new way in which students receive their learning in most of the world has forced the family to be that fundamental pillar, that technical support so that school-age children can receive education. Time is ticking and we must keep going especially in times of confinement.

The stellar subject is mathematics and how many of us do exercise our neurons in wanting to help children who are studying and have various doubts with a mathematical problem?

These attempts attract my attention a lot. I observe how at an early age we learn what is necessary to solve problems that involve addition, subtraction, multiplication and division to mention something basic. However, they are actually something with a greater background, they are the first intentional challenges that prepare us to create and strengthen our ability to solve problems for the rest of our lives.

Mathematics is fundamental for the intellectual development of the human being as it helps us to reason, to use logic and the mind for thought and abstraction among many other benefits helps the rest of the subjects according to the different curricular designs that exist around the world. The subjects are complementing the skills required for adult life and in the training of new generations.

Tomorrow, when this new normal is overcome and schools, the economy and society reopen, the memories of those who are minors today will have, they will surely tell their descendants what it was like to endure confinement in an era that took everything for granted, and that we were forced to remember how to solve those problems (Proverbs 2: 2, Colossians 4: 6).

We are still solving the task, life is a subject that implies the capacity for decision, initiative, self-confidence, as well as respect for the beliefs and ideas of others; solidarity, love of neighbor, empathy and optimism among many other things (James 3:17, Ephesians 5:15, Proverbs 12:15).

So next time, that you give a hand to school children so that they can study mathematics, remember that behind those numerical problems, there is a whole intention in the formation of a human being who is capable of facing the best with a logical thought decisions for your life (Proverbs 22: 6, Deuteronomy 11: 9).

The Educating Poem by Gabriel Celaya perfectly reflects what I want to express: “Educating is the same as putting an engine in a boat… You have to measure, think, balance… and start everything. But for that, one has to carry in one’s soul a bit of a sailor … a bit of a pirate … a bit of a poet … and a kilo and a half of concentrated patience. But it is comforting to dream, while you are working, that that ship, that child, will go very far on the water. Dreaming that it is a ship will carry our load of words to distant ports, to distant islands. To dream that, when one day our own boat is sleeping, our flag will follow in new boats.

So before saying goodbye, my writer friend of your life, I would like to congratulate all those who are struggling to get ahead, creating the conditions so that intellectual, emotional and physical growth does not stop. I want you to know that we are doing our best, let’s move on, let’s not give up that in due time we will rejoice in the harvest of success for all we have dedicated so that humanity has a better place to live.

Until next time!

Con Profunda Gratitud

Hola queridos escritores de su vida, estamos a escasos días de concluir febrero. ¡Este año va avanzando rápidamente!

Hoy quiero compartirles que hace un par de días atrás, recibí una cirugía que no estaba en mis planes pero sin duda la necesitaba para mejorar mi condición de salud; la cual de manera silenciosa se había deteriorado pero que en el momento adecuado se tomaron las medidas para mejorar.

Esta inesperada condición me hace incorporar más metas u objetivos a mi plan de propósitos para este 2021. El simple hecho de pasar por el quirófano es una experiencia de emociones encontradas para el paciente, dejando de lado el grado de complejidad que la intervención pueda tener así como el proceso de recuperación.

En los días previos a la cirugía, mientras preparaba todo lo necesario, en los momentos de conversación con mi Coach, me llené de paz, tranquilidad y fe; aunque a mi alrededor las circunstancias no son tan apacibles por las condiciones de la vida misma y los momentos de dificultad que vive la humanidad (Salmos 103:3, Salmos 147:3).

Esa paz que sobrepasa todo entendimiento es un regalo maravilloso, que todo aquel que lo recibe es afortunado en tener esa dosis de amor de lo alto.

Durante este tiempo de descanso, me hizo pensar en varios detalles que no sólo se enfocan en mi caso de salud, sino en la lucha diaria que el personal sanitario y pacientes debemos de afrontar ante esta nueva normalidad. Por esa razón no quiero dejar pasar la oportunidad para agradecer a todas las personas que dan de sí para ayudar a otros mientras atravesamos un proceso de convalecencia, a esas manos que están ahí y que sin conocerte, te apoyan para que puedas recuperarte y seguir con tu vida (Santiago 5:14).

Deseo que todo aquel que se encuentra en un proceso de enfermedad o convalecencia encuentre ánimo y paz en: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” como lo encuentras en Isaías 41:10.

Y a los que nos ayudan de todas las maneras posibles como lo son en la oración, en ánimo, en recuperación, entre otras; con profunda gratitud expresamos nuestro reconocimiento por extender la mano al que necesita ayuda (Santiago 5:16, San Mateo 4:23, Salmos 30:2).

Mi recuperación va por un excelente camino, poco a poco voy retomando mis actividades, mis proyectos, tareas, creando de manera más consciente esa mejor versión, ¡así que aquí vamos con los mejores ánimos en esta nueva temporada! (1 Tesalonicenses 5:18, Filipenses 4:6, Hebreos 4:16).

¡Hasta la próxima!

With Deep Gratitude

Hello dear writers in your life, we are a few days away from concluding February. This year it is progressing rapidly!

Today I want to share with you that a couple of days ago, I received a surgery that was not in my plans but without a doubt I needed it to improve my health condition; which had quietly deteriorated but measures were taken to improve at the right time.

This unexpected condition makes me incorporate more goals or objectives to my purpose plan for this 2021. The simple fact of going through the operating room is an experience of conflicting emotions for the patient, leaving aside the degree of complexity that the intervention may have as well as the recovery process.

In the days before the surgery, while preparing everything I needed, in the moments of conversation with my Coach, I was filled with peace, tranquility and faith. Although around me the circumstances are not so peaceful due to the conditions of life itself and the moments of difficulty that humanity experiences (Psalm 103: 3, Psalm 147: 3).

That peace that passes all understanding is a wonderful gift, that everyone who receives it is fortunate to have that dose of love from on high.

During this time of rest, he made me think about several details that not only focus on my health case, but on the daily struggle that healthcare personnel and patients must face in the face of this new normal. For that reason I do not want to miss the opportunity to thank all the people who give of themselves to help others while we go through a convalescence process, to those hands that are there and that without knowing you, support you so that you can recover and continue with your life (James 5:14).

I hope that everyone who is in a process of illness or convalescence finds encouragement and peace in: “Have no fear, for I am with you; do not be looking about in trouble, for I am your God; I will give you strength, yes I will be your helper; yes, my true right hand will be your support” as you find it in Isaiah 41:10.

And to those who help us in all possible ways such as in prayer, in encouragement, in recovery, among others. With deep gratitude we express our appreciation for reaching out to those in need (James 5:16, Matthew 4:23, Psalms 30: 2).

My recovery is on an excellent path, little by little I am resuming my activities, my projects, tasks, creating in a more conscious way that best version. So here we go with the best of spirits in this new season! (1 Thessalonians 5:18, Philippians 4: 6, Hebrews 4:16).

Until next time!