El Coach de mi Vida

Hola queridos escritores de su vida, espero que se encuentren muy bien.

En publicaciones anteriores abordamos el tema de la Trinidad. Hemos hablado acerca del Espíritu Santo y sobre el Hijo. Hoy es la oportunidad de comentar acerca de Dios Padre. 

Se le conoce también como Adonai, Elohim, Abba por mencionar algunos, ya que mi intención no es confundirte con tanta información, solamente traer a memoria algunos de los nombres que posiblemente has escuchado.

Como ese Padre protector y proveedor que es, cuida de sus hijos; y desde la creencia del cristianismo, éste es un vínculo de amor entre el creyente y Dios, lo encontrarás en Efesios 4:6 que es “un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, por todos, y en todos.

Y como esa maravillosa trinidad son un sólo Dios, para mí son el Coach de mi Vida. Ese entrenador o tutor que me instruye desde la oración; en esa comunicación que me regala momentos de paz, me llena de energía y fuerza para tomar las mejores decisiones. 

Es este Coach quien entiende todos los aspectos del juego, impactando de manera positiva mis días ya que puedo encontrar que entre otras cosas su paciencia y bondad son inagotables. 

Siempre está a nuestro lado disciplinándonos cuando es necesario, dándonos sabiduría, dejándonos tomar nuestras propias decisiones y aún cuando éstas no fueran las más acertadas, está ahí para levantarnos con un amor inagotable y hacernos saber que esos errores no nos definen ni nos alejan de su amor; pues nos conoce mejor que nadie y ante ese Coach podemos presentarnos tal como somos sabiendo que seremos recibidos igual que aquel hijo pródigo en el camino de regreso a casa (San Lucas 15: 11-24). 

El Coach de mi Vida tiene preparada una estrategia para ayudarme en todas las áreas, comprende mis perspectivas, que es lo que necesito y como juntos iremos trabajando para que yo llegue a mis propósitos y tener éxito en mis objetivos (Salmos 18:30, Deuteronomio 32:4). 

Me ayuda a descubrir mis talentos y me motiva a reconocer mis logros en donde en este proceso de coaching vamos construyendo día a día una relación de confianza para trabajar en cualquier área que deba superar, me entrena constantemente ya que “Él, pues, acabará lo que ha determinado de mí, Y muchas cosas como estas hay en él” Job 23:14.

Así que aquí vamos juntos, construyendo de la mano de mi Coach la mejor versión de mí misma cada día. 

Hace más de dos mil años que este proceso de coaching fue pagado, por lo que mi entrenamiento de continuo aprendizaje, humildad, amor depende de mi voluntad en implementarlo y en compartir con los demás para poder brindar ese calor humano a las personas que me rodean de manera física o virtual y que ese amor al prójimo crezca cada día más. 

En los momentos que más lo he necesitado, el amor de los demás ha llegado a mí para apoyarme. Y con una inmensa gratitud creo que ese mutuo amor a los demás debe seguir multiplicándose como la semilla que fue sembrada en tierra fértil.

Recuerda que en tus manos está el elegir que deseas dejar a los demás, si huellas o cicatrices.

¡Hasta la próxima!

The Coach of my Life 

Hello dear writers of your life, I hope you are very well. 

In previous posts we addressed the subject of the Trinity. We have talked about the Holy Spirit and the Son. Today is the opportunity to comment on God the Father. 

He is also known as Adonai, Elohim, Abba to name a few, since my intention is not to confuse you with so much information, only to recall some of the names that you may have heard.

As the protective and provider Father that he is, he cares for his children and from the belief of Christianity, this is a bond of love between the believer and God, you will find it in Ephesians 4: 6 which is ” One God and Father of all, who is over all, and through all, and in all. ” 

And since this wonderful trinity is one God, for me they are the Coach of my Life. That coach or tutor who instructs me from prayer; in that communication that gives me moments of peace, fills me with energy and strength to make the best decisions.

It is this Coach who understands all aspects of the game, positively impacting my days as I can find that among other things his patience and kindness are inexhaustible. 

He is always by our side disciplining us when necessary, giving us wisdom, letting us make our own decisions and they were not the right ones yet, he is there to lift us up with an inexhaustible love and let us know that those mistakes do not define us or take us away from his love because he knows us better than anyone and before that Coach we can present ourselves as we are, knowing that we will be received just like that prodigal son on the way back home (Saint Luke 15: 11-24). 

The Coach of my Life has prepared a strategy to help me in all areas, understands my perspectives, what I need and how together we will work so that I reach my purposes and be successful in my goals (Psalms 18:30, Deuteronomy 32: 4). 

He helps me to discover my talents and motivates me to recognize my achievements where in this coaching process we are building day by day a relationship of trust to work in any area that I must overcome, it constantly trains me since “For what has been ordered for me by him will be gone through to the end: and his mind is full of such designs.” Job 23:14. 

So here we go together, building with the hand of my Coach the best version of myself every day. 

More than two thousand years ago, this coaching process was paid for, and as for my training of continuous learning, humility, love depends on my will to implement it and share it with others in order to provide that human warmth to the people surround me physically or virtually and love of the neighbor grows more and more each day. 

In the moments that I have needed it most, the love of others has come to me to support me. And with immense gratitude, I believe that this mutual love for others must continue to multiply like the seed that was sown in fertile soil. 

Remember that it is in your hands to choose what you want to leave to others, whether footprints or scars. 

Until next time!

¿Quién es mi Compañía?

¡Hemos llegado a diciembre! El mes de celebraciones alrededor del mundo, una de las más importantes: la natividad, navidad o el nacimiento de Jesús.

Para las personas que por diversas razones no conocen detalles acerca del cristianismo, les resulta un tanto confuso identificar la importancia y la relación que tienen Dios El Padre, Dios el Hijo y Dios El Espíritu Santo en la vida de un creyente y como estamos en una época del año muy importante, hoy abordaremos el tema.

Los Tres Juntos forma la Trinidad (de ahí la palabra), donde cada uno tiene un lugar especial y se relacionan el uno con el otro, pero que unidos forman un único Dios. Tratar de comprender la Trinidad es un reto grande, complejo, pero también es algo hermoso y único en el cristianismo, si abres los ojos de tu alma lo podrás entender bajo el amor y el discernimiento.

En esta entrega me enfocaré en el lugar que el Espíritu Santo tiene. Se le conoce como la Tercera Persona de la Trinidad, vive en el corazón del creyente, y es la fuerza que empodera a los hijos de Dios para realizar esos sueños que permitan compartir con los demás sobre el amor, la solidaridad, la justicia y la verdad.

Encontrarás en el Libro de San Juan 14:15-31 “La Promesa del Espíritu Santo”, donde Jesús les anuncia a sus apóstoles su pasión, muerte y resurrección, así como la llegada del Espíritu Santo: “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.”  Así mismo, les anunció que el Espíritu Santo estaría con ellos hasta la eternidad.

Muchas veces a esta tercera persona olvidamos darle el lugar que se merece; por eso es mi deseo presentarte a esta tercera persona de la Trinidad que vive en nuestro ser, que es nuestra guía y consuelo que nos permite discernir al tomar nuestras decisiones de vida.

Es ahí donde surge la interesante pregunta ¿Quién es mi Compañía? La respuesta anhelada es decir que mi compañía es el Espíritu de Verdad, el que es mi guía hacia la verdad; el que me glorifica, el que me llena de bondad y en amor sincero (Juan 16:13-15, Corintios 6:6).

El Espíritu Santo es mucho más de lo que suponemos, por eso me atrevo a decir que le demos la oportunidad de conocerle más; de convivir y permitirle nos acompañe.   

Que este tiempo de navidad, sea un momento especial, donde todo lo vívido sea la base para plantear nuevos deseos, metas, propósitos; así como también fomentar la solidaridad, la unión, la paz y sobre todo que el amor inunde cada rincón de nuestro ser para compartirlo con los demás.

Deseo que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros” como lo dice 2 Corintios 13:14

¡Hasta la próxima!

Who is my Company?

We have reached December! The month of celebrations around the world, including one of the most important: the Nativity or Christmas, the day we celebrate as the birth of Christ.

For people who for various reasons do not know details about Christianity, it is somewhat confusing to identify the importance and relationship that God (the Father), Christ (the Son) and the Holy Spirit have in the life of a believer and how we are in a very important time of year.

The Three together form the Trinity (hence the word), where each one has a special place and is related to one another, but together they form a single God. Trying to understand the Trinity is a great, complex challenge, but it is also something beautiful and unique in Christianity, if you open the eyes of your soul you can understand it under love and discernment.

In this installment, I will focus on the place that the Holy Spirit has. It is known as the Third Person of the Trinity which lives in the heart of the believer, and is the force that empowers the children of God to realize those dreams that allow sharing with others about love, solidarity, justice and justice. truth.

You will find in the Book of Saint John 14: 15-31 “The Promise of the Holy Spirit”, where Jesus announces to his apostles his passion, death and resurrection, as well as the arrival of the Holy Spirit: “But the Helper, the Holy Spirit , whom the Father will send in my name, will be your teacher in all things and will put you in mind of everything I have said to you. ” Likewise, he announced that the Holy Spirit would be with them until eternity.

Many times we forget to give this third person the place they deserve. That is why it is my wish to introduce you to this third person of the Trinity that lives in our being, who is our guide and consolation that allows us to discern when making our life decisions.

This is where the interesting question arises: Who is my Company? The desired answer is to say that my company is the Spirit of Truth, the one that is my guide towards the truth; the one who glorifies me, the one who fills me with kindness and sincere love (John 16: 13-15, 2 Corinthians 6:6).

The Holy Spirit is much more than we suppose that is why I dare say that we give him the opportunity to know him more; to live together and allow him to accompany us.

May this Christmas season be a special moment, where all that is vivid is the basis for raising new desires, goals, purposes; as well as promoting solidarity, union, peace and above all that love floods every corner of our being to share it with others.

I wish that “the grace of our Lord Jesus Christ, and the love of God, and the harmony of the Holy Spirit, be with you all” as 2 Corinthians 13:14 says.

Until next time!