¿Cómo manejamos nuestras cargas?

Los pesos innecesarios que llevamos sin darnos cuenta

Hola amigos escritores de su vida, este septiembre ha ido avanzando con mucho aprendizaje para mí. Entre esos aprendizajes es el de soltar cargas innecesarias que en muchas ocasiones no nos corresponden llevar.

Recientemente, casi de manera inconsciente, hice un ejercicio bastante bueno que me hizo reflexionar sobre la pregunta ¿Cómo manejamos nuestras cargas? Por asunto de espacio, tuve que elegir cinco cosas esenciales. Al ser los únicos cinco objetos, tuve que seleccionarlos considerando que estaría al menos mediodía en esa actividad.

Es así como al llevar un peso tan ligero, pasé de la sensación de que algo faltaba a la de tranquilidad en el transcurso de la mañana.

La comodidad que fue llegando me hizo darme cuenta de los pesos innecesarios que llevamos sin darnos cuenta. Esos pesos también incluyen los aspectos emocionales; nos llenamos de preocupación y ansiedad en circunstancias donde en la mayoría de los casos poco o nada podemos hacer para solventarlas.

Entonces, ¿Por qué le otorgamos ese peso innecesario a nuestro cuerpo? Esa pregunta tiene varios insumos como respuesta, entre ellas podemos encontrar nuestra necesidad de tener el control de todo aunque ciertamente los factores incontrolables son mayores de nuestra capacidad de solucionarlos. Otro aspecto, es estar inmersos en una era en donde todo se encuentra a un clic de respuesta, por lo que nuestra capacidad de espera y paciencia tal vez se encuentre debilitada por los afanes del día a día.

Adicionalmente, el ser personas multitareas, no contamos con que nuestro organismo también necesita un tiempo de descanso, reflexión y rehabilitación para hacer frente a esas altas demandas que nos colocamos; olvidando muchas veces, las cosas esenciales de la vida.

Esas cargas que llevamos, son pesos que si no los soltamos causan lesiones físicas, emocionales; y al darnos cuenta de que la vida es más sencilla de lo que pensamos, es una liberación el soltar lo que no nos lleva a ninguna parte.

La vida no espera mucho de nosotros, sólo que la vivamos cita una famosa frase, y cuanta verdad encontramos en ella. Por ello, nunca es tarde para soltar esas cargas, encontrar nuevas formas de vivir y gestionar los pesos que debemos enfrentar.

Entreguemos entonces esas cargas a aquel que en nuestro corazón se encuentra presente. Aprendamos a darle a cada día su propio afán, ya que hemos sido creados para descubrirnos, superarnos y cada día encontrarnos como vencedores por aquel que nos amó.

La suma de nuestros esfuerzos son las semillas que sembramos para una cosecha postrera.

¡Hasta la próxima!

How do we handle our loads?

The unnecessary weights that we carry without realizing it

Hello writer friends of your life, this September has been progressing with a lot of learning for me. Among those learnings is that of letting go of unnecessary weights that on many occasions it is not our responsibility to carry.

Recently, almost unconsciously, I did a pretty good exercise that got me thinking about the question, How do we handle our burdens? Due to space issues, I had to choose five essential things. Being the only five objects, I had to select them considering that I would be at least noon in that activity

This is how carrying such a light weight, I went from the feeling that something was missing to that of tranquility in the course of the morning.

The comfort that was arriving made me realize the unnecessary weights that we carry without realizing it. Those weights also include the emotional aspects; we are filled with worry and anxiety in circumstances where in most cases we can do little or nothing to solve them.

So why do we put unnecessary weight on our body? This question has several inputs as an answer, among them we can find our need to have control of everything, although certainly the uncontrollable factors are greater than our ability to solve them. Another aspect is being immersed in an era where everything is just a click away, so our ability to wait and patience may be weakened by the toils of everyday life.

Additionally, being multitasking people, we do not realize that our body also needs a time of rest, reflection and rehabilitation to face those high demands that we place on ourselves; forgetting many times, the essential things of life.

Those loads that we carry are weights that if we do not release them, they cause physical and emotional injuries; and realizing that life is simpler than we think, it is a liberation to let go of what leads us nowhere.

Life does not expect much from us, only that we live it quotes a famous phrase, and how much truth we find in it. For this reason, it is never too late to drop those burdens, find new ways of living and manage the weights that we must face.

Let us then deliver those burdens to the one who is present in our hearts. Let us learn to give each day its own desire, since we have been created to discover ourselves, improve ourselves and each day find ourselves as winners for the one who loved us.

The sum of our efforts are the seeds we sow for a later harvest.

Until next time!

Amargas despedidas

Julio se despide con amargas despedidas de seres queridos que por diversas circunstancias, se nos adelantaron y llegaron a la estación final – muchos de ellos en la flor de su juventud – y eso, llena de tristeza y desconcierto ya que todos esperamos tener a nuestros amados el mayor tiempo posible (Romanos 15:13).

¿Cómo se le explica a la razón y al corazón que esa amarga despedida llegó? La verdad, es una difícil pregunta por responder, en la que cada uno le va encontrando la mejor solución que le funciona en su proceso de duelo y aceptación (Filipenses 4:8).

Y en esa aceptación, cada uno va encontrando la paz para seguir adelante, para recordar con afecto a ese ser que se ha ido, a dar gracias por su vida y también a seguir con la nuestra. Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo; posiblemente sean frases trilladas, sin embargo, son de gran ayuda para una mejor recuperación (2 Tesalonicenses 3:16).

En estas circunstancias, te recuerdo la cita de Mateo 11:28 «Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar.» A tu paso, a tu tiempo, de a poco, descansa para que en cada mañana retomes tu vida.

Las despedidas son parte de este caminar, de eso nadie puede escapar. Lo que sí es un hecho que con la empatía, solidaridad y apoyo; las adversidades son más llevaderas.

¡Hasta la próxima!

Bitter goodbyes

July says goodbye with bitter farewells to loved ones who, due to various circumstances, went ahead of us and reached the final station – many of them in the flower of their youth – and that, full of sadness and bewilderment since we all hope to have our loved ones as long as possible (Romans 15:13).

How do you explain to reason and to the heart that this bitter farewell arrived? The truth is, it is a difficult question to answer, in which each one finds the best solution that works for them in their grieving and acceptance process (Philippians 4:8).

And in that acceptance, each one finds the peace to move on, to affectionately remember that being who has left, to give thanks for his life and also to continue with ours. Of course, this is easier said than done; they may be trite phrases, however, they are of great help for a better recovery (2 Thessalonians 3:16).

In these circumstances, I remind you of the quote from Matthew 11:28 «Come to me, all you who are troubled and weighted down with care, and I will give you rest.» At your pace, at your time, little by little, rest so that every morning you resume your life.

Goodbyes are part of this walk, no one can escape from that. What is a fact is that with empathy, solidarity and support; adversities are more bearable.

Until next time!

Positiva en lo positivo

Hola amigos escritores de su vida. Espero se encuentren con salud y bienestar, sobre todo por el repunte de casos de las variantes de esta pandemia que parece estará junto a nosotros un tiempo más.

Y he de reconocer que la logré sortear por bastante tiempo. Finalmente me tocó el turno de recibir ese resultado positivo con las complicaciones que no esperaba tener pero que con la atención recibida, la estoy sobrellevando (1 Pedro 5:7).

Sin importar las diferentes opiniones que existen entorno a esta enfermedad y la aplicación de las vacunas; es una condición real que únicamente sabremos cómo la enfrentaremos al tenerla en nuestro organismo. Como dicen, nadie aprende en cuerpos ajenos y considero que eso nos brinda las mejores enseñanzas ya que nos hacen comprender mejor a los que ya la han vívido (Jeremías 29:11).

Lógicamente no estaba para nada en mis planes enfermarme y complicarme; sin embargo, esta experiencia la he recibido como ese alimento y torre fuerte, que me ha dado la templanza necesaria, la paz que se requiere ante la incertidumbre y darme cuenta que estoy positiva en lo positivo (Josué 1:9, Juan 14:27).

Los planes de Dios son perfectos y hemos de pasar por diversas pruebas, de eso nadie se escapa porque así es la vida. Es un eterno aprendizaje que nos hace crecer, encontrar la madurez espiritual y emocional para superar las futuras adversidades (Juan 16:33, Salmo 23:3).

Y es que nuestra alma se llena de gozo y agradecimiento al recibir la ayuda, los mensajes de ánimo para recordarnos que la gracia y misericordia son nuevas cada mañana, que no estamos solos y que en el momento menos esperado, aparecen ángeles que nos hacer recordarnos que los milagros existen (Salmo 4:8, Filipenses 4:4).

Aún me quedan retos que resolver y superar, pero sé que sobre mí vida existen grandes propósitos así como en la tuya; por lo que eso será el día de mañana un capítulo más de nuestro best-seller llamado vida (Proverbios 12:25, Romanos 15:13).

Si estás pasando por dificultades, te envío una palabra de aliento y de ánimo, diciendo que coloques toda tu ansiedad sobre el médico por excelencia, el proveedor y sanador (Mateo 11:28).

Alimenta tu cuerpo, alma y espíritu, nutre tu ser de cosas positivas, porque en Cristo somos más que vencedores. Con alabanza y acción de gracias porque por sus llagas fuimos sanados (Salmos 26:7, Colosenses 4:2).

¡Hasta la próxima!

Joyfull in the positive

Hello writer friends of your life. I hope you are in good health and well-being, especially due to the rebound in cases of the variants of this pandemic that seem to be with us for a while longer.

And I have to admit that I managed to get around it for quite some time. Finally it was my turn to receive that positive result with the complications that I did not expect to have but that with the care received, I am coping (1 Peter 5:7).

Regardless of the different opinions that exist around this disease and the application of vaccines; it is a real condition that we will only know how we will face it by having it in our body. As they say, no one learns in other people’s bodies and I believe that this gives us the best teachings since they make us better understand those who have already lived it (Jeremiah 29:11).

Logically it was not at all in my plans to get sick and get complicated; however, I have received this experience as that food and strong tower, which has given me the necessary temperance, the peace that is required in the face of uncertainty and realizing that I am joyfull in the positive (Joshua 1:9, John 14:27).

God’s plans are perfect and we have to go through various tests, no one escapes from that because that’s life. It is an eternal learning that makes us grow, find spiritual and emotional maturity to overcome future adversities (John 16:33, Psalm 23:3).

And it is that our soul is filled with joy and gratitude when receiving the help, the messages of encouragement to remind us that grace and mercy are new every morning, that we are not alone and that at the least expected moment, angels appear to remind us that miracles exist (Psalm 4:8, Philippians 4:4).

I still have challenges to solve and overcome, but I know that there are great purposes in my life as well as in yours; so that tomorrow will be another chapter of our best-seller called life (Proverbs 12:25, Romans 15:13).

If you are going through difficulties, I send you a word of encouragement and encouragement, saying to place all your anxiety on the quintessential doctor, provider and healer (Matthew 11:28).

Feed your body, soul and spirit, nourish your being with positive things, because in Christ we are more than conquerors. With praise and thanksgiving because by his stripes we are healed (Psalm 26:7, Colossians 4:2).

Until next time!