¡La primavera está llegando!

¡Bienvenido Marzo! Es un mes tan especial porque marca en el calendario el inicio de la primavera en el hemisferio norte.

Aunque los efectos del cambio climático han hecho que exista un desfase en los meses que se identifican por las transiciones entre las estaciones; para el hemisferio norte, el mes de marzo se caracteriza por el incremento en la temperatura, el aparecimiento de follaje en los árboles. Y es que después de un invierno con diversas sorpresas bajo cero, tormentas que llegaron a lugares no esperados; es un motivo para celebrar que: ¡la primavera está llegando! 

Esta temporada que comienza, tiene entre sus tantos significados la renovación, el inicio de nuevas etapas, la vida, es el pasar de un tiempo de adversidad como lo son las bajas temperaturas a volver a la calidez que trae el florecimiento de nuevas cosas (2 Pedro 3:13).

Y ya que estamos hablando de la primavera así como la diversidad de plantas, árboles y flores que estarán por doquier; adornando con sus colores y aromas nuestra vida, quiero compartirles que  así como a ustedes, yo tengo también plantas y flores favoritas. Aunque algunas de ellas no necesariamente son propias de la estación de la que estamos hablando, sin embargo otras sí. 

Me gustaría hablarles particularmente de dos que son mis preferidas, siendo una de ellas una flor símbolo de la primavera y la otra es una planta que no es símbolo de la estación, pero ambas, representan mucho mi historia. ¡Así que comenzamos!

La primera que les comentaré, es una de las flores más apreciadas y reconocidas de la estación primaveral: Cherry Blossom, Flor de Cerezo o Sakura (en idioma japonés). Se le observa en los inicios de la primavera y la duración de sus flores en muy corta, por lo que se le denomina una flor efímera y muy apreciada especialmente en la cultura japonesa ya que se asocia con la fragilidad y la transitoriedad de la vida. Para mí representa el cumplimiento de una promesa, la manera que un sueño se hizo realidad y como Dios siempre cumple su palabra. Él me llevaría a tierras dónde nunca había imaginado estar, sería por medio de la flor de cerezo que me demostraría que aunque se te cierren las puertas, si Dios lo dijo, ¡así será! Detendrá incluso las estaciones, para que en su tiempo perfecto y aún en contra de los pronósticos de las floraciones, tengas frente a ti a esa Flor de Cerezo fuera del tiempo del calendario, sólo porque en ese momento la primavera se retrasó; pero para mí fue un regalo que esperaba por mí (Hebreos 6:15, Jeremías 29:11, Romanos 5:5).

La planta que no es propia de la primavera pero que también tiene un significado especial en mi vida son las suculentas, a las que se le relaciona con su capacidad para sobrevivir a las condiciones más adversas, protectoras y además que purifican el ambiente. Es una planta resistente, agradecida, es una luchadora que se adapta para sobrevivir y se nutre de su interior; por lo que me hace recordar que en los momentos de dificultad que he superado, vi como la fuerza que había en mi interior me ayudaba a superar las adversidades; y ese alimento espiritual era el agua que me nutria para buscar florecer en cada circunstancia, en cada día, aún en los más grises (Salmos 42:11,  Lamentaciones 3:22 -23, Hebreos 11:1).

Así que al iniciar Escribiendo la Vida con T, no podían faltar porque también son parte de su historia. Creo que todos tenemos algo con los que nos identificamos, algo que representa las batallas que hemos ganado y las lecciones que hemos aprendido; por lo que me gustaría preguntarte ¿y a ti que te representa? Sea lo que sea, imagino que es algo de lo que sientes una gran conexión y te sientes muy orgulloso por todo lo que existe detrás de esa historia (Romanos 4:20.

Por los momentos amigo escritor, te deseo que este inicio de mes sea muy especial; que continúes añadiendo tes a tu vida, escribiendo tu historia y llenándola de las cosas que te conviertan en tu mejor versión, pero sobre todo, que te hagan feliz.

¡Hasta la próxima!

Spring is coming!

Welcome March! It is such a special month because it marks the beginning of spring in the northern hemisphere on the calendar.

Although the effects of climate change have caused a lag in the months that are identified by the transitions between the seasons, for the northern hemisphere, the month of March is characterized by the increase in temperatura and the appearance of foliage on the trees. After a winter with various surprises below zero, storms that reached unexpected places, it is a reason to celebrate that spring is coming!

This season that begins, has among its many meanings the renewal, the beginning of new stages, life, and it is the passing of a time of adversity such as low temperatures to return to the warmth that brings the flowering of new things (2 Peter 3:13).

Since we are talking about spring as well as the diversity of plants, trees and flowers that will be everywhere; dorning our lives with its colors and aromas, I want to share that just like you, I also have favorite plants and flowers. Although some of them are not necessarily specific to the season we are talking about, others are.

I would like to talk to you particularly about two that are my favorites, one of them being a flower symbol of spring and the other is a plant that is not a symbol of the season, but both represent my story a lot. So we get started!

The first one that I will comment on, is one of the most appreciated and recognized flowers of the spring season: Cherry Blossom or Sakura (in Japanese language). It is observed in the early spring and the duration of its flowers is very short, which is why it is called an ephemeral flower and highly appreciated especially in Japanese culture since it is associated with the fragility and transience of life. For me, it represents the fulfillment of a promise, the way a dream came true and how God always keeps his word. He would take me to lands where I had never imagined being, it would be through the cherry blossom that would show me that even if the doors are closed, if God said so, it will be! He will even stop the seasons, so that in its perfect time and even against the forecasts of the blooms, you have in front of you that Cherry Blossom outside the calendar time, just because at that moment spring was delayed; but for me it was a gift that was waiting for me (Hebrews 6:15, Jeremiah 29:11, Romans 5: 5).

The plant that is not typical of spring, but that has a special meaning in my life are succulents, which are related to their ability to survive the most adverse conditions, protective and also that purify the environment. It is a resistant plant, grateful, it is a fighter that adapts to survive and thrives on its interior. It reminds me that in the moments of difficulty that I have overcome, I saw how the strength that was inside me helped me to overcome adversity and that spiritual food was the water that nourished me to seek to flourish in every circumstance, in every day, even in the grayer ones (Psalms 42:11, Lamentations 3: 22-23, Hebrews 11: 1).

So when starting Writing Life with Esteem, they could not miss because they are also part of its history. I think we all have something that we identify with, something that represents the battles we have won and the lessons we have learned Therefore, I would like to ask you, what represents you? Whatever it is, I imagine it is something that you feel a great connection to and you are very proud of everything that exists behind that story (Romans 4:20).

For now, my friend writer, I wish you that this beginning of the month is very special and that you continue adding esteem to your life, writing your story and filling it with the things that make you your best version, but above all, that make you happy.

Until next time!

Vísperas de Navidad

El 24 de diciembre marca en el calendario, la antesala a una de las celebraciones más importantes entre los creyentes del cristianismo. Representa la víspera de la navidad, la conmemoración del nacimiento del salvador del mundo en un pesebre de Belén y sería llamado “Emanuel que traducido es Dios con nosotros” (Isaías 7:14, Mateo 1:23).

Navidad, una celebración a lo largo del mundo y dependiendo de las costumbres y tradiciones, se celebran de diversas maneras. En esa pluralidad de estilos, existen elementos que son el común denominador y es que definitivamente es una temporada donde los colores, luces, árboles visten las ciudades; los centros comerciales están abarrotados porque todos quieren dar un obsequio especial a sus seres amados. Por esas comodidades, las tendencias y los estilos que año con año son más impresionantes, hemos nublado un poco nuestra visión en la esencia de la temporada; al permitir que sea una época de alto valor comercial y no de la adopción de algunos valores humanos que parecen olvidarse el resto del año.

Esta navidad, sin imaginarlo, hemos vuelto a la esencia de este tiempo maravilloso; a regalar lo más valioso: nuestro tiempo y cariño a nuestros seres queridos. El ser agradecidos porque hemos podido ir afrontando todas las adversidades, y ante esta nueva realidad, hacemos una pausa que nos hace vibrar el corazón al recordar a los que han partido (Hebreos 4:16, Colosenses 2:7, Filipenses 4:6).

Mientras escribo esta entrega, vienen a mi memoria los recuerdos de mi infancia. Me embargan sentimientos de amor y nostalgia por los años pasados, las navidades en familia, los preparativos familiares, la decoración del árbol, los platillos tradicionales, las visitas a los abuelos, tíos, primos y amigos. Esperar juntos a que llegara la medianoche que indicaba el momento para elevar una oración por compartir en familia, bendecir los alimentos e intercambiar abrazos y regalos que, según el presupuesto; determinaría el tipo de regalo a recibir. ¿Cuán grande era la habilidad de nuestros padres en hacer que el dinero alcanzara para que todos tuviésemos algo? Todo aquello era felicidad y riqueza; ¡no lo sabíamos!, pero así era y no por el valor monetario del regalo, sino que por el amor con que era entregado (1 Tesalonicenses 5:18, Salmos 100:4, Salmos 63:4).

Años maravillosos aquellos, que son los tesoros más preciados de tiempos pasados; así que, en esta nochebuena, con una inmensa gratitud nos sentaremos a la mesa, regalando lo más preciado: la vida en familia, el tiempo con quienes amamos porque en navidad todos los caminos conducen a casa, compartir con los seres queridos y amigos un momento de alegría, paz, felicidad y fe porque hemos recordado que el pesebre es cada uno de nuestros corazones en el que permitimos nacer al Redentor del universo. ¡Esa amigo escritor, es la magia de la navidad! (Lucas 2:11-12, Juan 3:16, Mateo 2:11).

 Así que, en estas vísperas de navidad, deseo que el amor, la unión, la paz y la esperanza llenen tu corazón, que sea una nochebuena muy especial, que al calor de tu familia; eleven juntos una oración que les llene de fe e ilusión para que, en el pesebre de nuestro corazón, el Redentor, el Mesías tenga su lugar. Pero también llene de solidaridad para extender tu mano misericordiosa al más necesitado, al que necesita de alimento, abrigo y una palabra de aliento. Y, unidos en un sólo abrazo y en acción de gracias digamos tal y como lo dice el libro de San Lucas 2:14 “¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” 

¡Muy feliz navidad! Deseo que puedas alcanzar los anhelos de tú corazón, que todos esos proyectos sean una realidad y que juntos sigamos escribiendo nuestra vida con tes, porque somos los escritores de nuestro destino, eligiendo qué añadir, qué dejar, qué compartir y cómo impactar a los demás.

¡Hasta la próxima! 

Christmas Eve

December 24 marks on the calendar, the prelude to one of the most important celebrations among Christian believers. It represents the eve of Christmas, the commemoration of the birth of the savior of the world in a manger in Bethlehem and would be called “Emanuel that is, God with us” (Isaiah 7:14, Matthew 1:23).

Christmas, a celebration throughout the world and depending on customs and traditions, is celebrated in various ways. In this plurality of styles, there are elements that are the common denominator and it is definitely a season where colors, lights, trees dress the cities; shopping malls are crowded because everyone wants to give a special gift to their loved ones. Because of those comforts, trends and styles that are more impressive year after year, we have somewhat clouded our vision in the essence of the season; by allowing it to be a time of high commercial value and not the adoption of some human values ​​that seem to be forgotten the rest of the year.

This Christmas, without imagining it, we have returned to the essence of this wonderful time; to give away the most valuable: our time and love to our loved ones. Being grateful that we have been able to face all adversities, and before this new reality, we pause that makes our hearts vibrate as we remember those who have left (Hebrews 4:16, Colossians 2: 7, Philippians 4: 6).

As I write this installment, memories of my childhood come to mind. Feelings of love and nostalgia for years gone by, family holidays, family preparations, tree decoration, traditional dishes, visits to grandparents, uncles, cousins ​​and friends overwhelm me. Wait together for midnight to arrive, which indicated the time to raise a prayer to share with the family, bless the food and exchange hugs and gifts that, according to the budget; would determine the type of gift to receive. How great was our parents’ ability to make money enough for all of us to have something? All this was happiness and wealth; We did not know! But it was so and not because of the monetary value of the gift, but because of the love with which it was given (1 Thessalonians 5:18, Psalm 100: 4, Psalm 63: 4).

Those wonderful years, which are the most precious treasures of times past; So, on this Christmas Eve, with immense gratitude we will sit at the table, giving away the most precious things: family life, time with those we love because at Christmas all roads lead home, share with loved ones and friends a moment of joy, peace, happiness and faith because we have remembered that the manger is each of our hearts in which we allow the Redeemer of the universe to be born. That writer friend is the magic of Christmas! (Luke 2: 11-12, John 3:16, Matthew 2:11).

So, on this Christmas Eve, I wish that love, union, peace and hope fill your heart, that it be a very special Christmas Eve, that it would be in the warmth of your family. Raise together a prayer that fills you with faith and hope so that, in the manger of our hearts, the Redeemer, the Messiah has his place. But also fill with solidarity to extend your merciful hand to those most in need, to those who need food, shelter and a word of encouragement. And, united in a single embrace and in thanks, let us say as the book of Saint Luke 2:14 says: “Glory to God in the highest, and on earth peace among men with whom he is pleased!”

Merry Christmas! I wish that you can achieve the desires of your heart, that all those projects become a reality and that together we continue to write our lives with you, because we are the writers of our destiny, choosing what to add, what to leave, what to share and how to impact others. 

Until next time!