¡Me visto de alegría!

Con la llegada de las lluvias y la carga de trabajo, se activó una antigua lesión que me ha producido dejar de lado prendas ajustadas, accesorios hasta para el cabello y que como consecuencia, podrían crear mayor presión en mi espalda como en la cervical.

Además de recordar la higiene postural, es un momento oportuno para retomar hábitos saludables en los que no he sido constante en ellos, pero que; al tener una recaída, me hacen reflexionar que todo tiene su tiempo y que para cada día basta su propio afán (Mateo 6:34).

Así que en esos cambios de estilos, he optado por vestirme de alegría en todo sentido. Desde los colores, combinaciones y el peinado en libertad que trae sin planearlo ese aire de renovación que siempre nos viene bien sin importar la edad.

Me visto de alegría, al optar por la esperanza y encontrar los aprendizajes en cada una de las etapas que sobrellevamos; ya que la vida es precisamente eso, manejar cada una de las circunstancias en maneras saludables, efectivas y afectivas para cada uno de nosotros (Salmo 21:6).

Me visto de alegría, al ver que las decisiones tomadas, van cobrando sentido y definitivamente que cuando ponemos todo bajo una meta, un propósito y sobre todo, la guía en nuestra fuente de motivación; todo obra para bien porque los – no – son maneras de protegernos de condiciones que no son las más favorables para nosotros.

Me visto de alegría, fe y esperanza; para que en los momentos que mi paciencia sea superada, no pierda mi paz y encuentre la fortalezca para que con sabiduría le haga frente a todo, poco a poco, un paso a la vez (Salmo 51:8).

Me visto de alegría, al ver como la resiliencia aumenta sin darme cuenta, así como el salir de mi zona de confort ya no es un motivo de temor porque sé, que al otro lado de ella se encuentran nuevas oportunidades para mi vida.

Y esos detalles, como marcan la diferencia, porque es algo que también los demás notan, recibiendo halagos como ¡hoy luces especial! Así que deseo para ti también que el gozo, la paz y la gratitud sea un accesorio de nuestro vestuario diario (Salmo 30:11).

¡Hasta la próxima!

I dress with joy!

With the arrival of the rains and the workload, an old injury was activated that has caused me to put aside tight clothing, accessories even for hair and that, as a consequence, could create greater pressure on my back as well as on the neck.

In addition to remembering postural hygiene, it is an opportune moment to return to healthy habits in which I have not been constant in them, but that; having a relapse, they make me reflect that everything has its time and that for each day its own desire is enough (Matthew 6:34).

So in those style changes, I have chosen to dress in joy in every way. From the colors, combinations and the hairstyle in freedom that brings without planning it that air of renewal that always suits us regardless of age.

I dress with joy, opting for hope and finding lessons learned in each of the stages we go through; since life is precisely that, managing each of the circumstances in healthy, effective and affective ways for each of us (Psalm 21:6).

I dress with joy, seeing that the decisions made are making sense and definitely that when we put everything under a goal, a purpose and above all, the guide is our source of motivation; everything works for the good because the – not – are ways to protect ourselves from conditions that are not the most favorable for us.

I dress with joy, faith and hope; so that in the moments that my patience is overcome, I do not lose my peace and find strength so that with wisdom I face everything, little by little, one step at a time (Psalm 51:8).

I dress with joy, seeing how resilience increases without realizing it, as well as leaving my comfort zone is no longer a reason for fear because I know that on the other side of it there are new opportunities for my life.

And those details, how they make the difference, because it is something that others also notice, receiving compliments like today you look special! So I wish for you, too, that joy, peace, and gratitude be an accessory in our daily wardrobe (Psalm 30:11).

Until next time!

10,000 Pasos

Hola amigo escritor de tu vida, deseando que este mes de junio vaya por muy buen rumbo para todos.

Dentro de los planes de estilos de vida saludable, se recomienda realizar actividad física de manera regular junto a una alimentación balanceada para que nuestro organismo se llene de vitalidad y alegría.

Y una de las opciones más populares son los mundialmente famosos diez mil pasos al día que son promovidos en diversos lugares y que tienen su origen en una campaña de mercadotecnia previo a los juegos olímpicos de Tokio en 1964.

Más allá de la veracidad en la cantidad de pasos promocionados, esos diez mil pasos tienen el equivalente a constancia, dedicación, esfuerzo y a una alta motivación ya que principalmente para los que están iniciando con mejorar sus estilos de vida, puede ser todo un reto el lograr cumplir esa cantidad o traducirlos en actividad física.

El número diez mil tiene un factor importante, entre ellos, completar diariamente tareas que al repetirse de manera continua reflejan grandes resultados en nuestras vidas. No es una meta sencilla pero sí logramos cambiar hábitos, podremos adquirir nuevos que son de mayor beneficio, que indudablemente lo agradecerá nuestra salud.

Ese número diez mil me hace recordar la hermosa canción escrita por Matt Redman y Jonas Myrin. De acuerdo a los datos bibliográficos, la canción 10,000 Razones o Bless the Lord se basa en el Salmo 103 y especialmente se enfoca en el versículo uno que cita: “Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.”

Es una canción que al momento de comenzar el día, te motiva y alegra el alma que te ayuda a complementar esa nutrición espiritual con la actividad física y una alimentación adecuada. 

Cantemos cada día a aquel que es rico en amor, tardo para la ira, cuyo nombre es grande y lleno de amor, aquel por cuanta bondad seguiremos cantando y encontraremos en nuestro corazón diez mil razones para amarle más (Salmos 103:8).

Hagas lo que hagas, cumple esos diez mil pasos que te ayuden a seguir adelante, que mejoren tus condiciones en todos los aspectos, mirando con entusiasmo los resultados que vamos obteniendo por buscar nuestra mejor versión cada día.

Sigamos avanzando, no nos detengamos, sigamos tonificando nuestra alma, nuestra esencia. Avancemos esos diez mil pasos para encontrarnos al final del día con una sonrisa de logro aún en medio de las adversidades que podamos enfrentar.

¡Hasta la próxima!

10,000 Steps

Hello writer friend of your life, hoping that this month of June goes on a very good course for everyone.

Within healthy lifestyle plans, regular physical activity is recommended along with a balanced diet so that our body is filled with vitality and joy.

And one of the most popular options is the world famous 10,000 steps a day that are promoted in various places and that have their origin in a marketing campaign prior to the Olympic games in Tokyo in 1964.

Beyond the veracity in the number of promoted steps, those ten thousand steps have the equivalent of perseverance, dedication, effort and high motivation since, mainly for those who are starting to improve their lifestyles, it can be a challenge to achieve that amount or translate it into physical activity.

The number ten thousand has an important factor, among them, daily completing tasks that when repeated continuously reflect great results in our lives. It is not a simple goal, but when we do manage to change habits, we can acquire new ones that are of greater benefit, which our health will undoubtedly appreciate.

That number ten thousand reminds me of the beautiful song written by Matt Redman and Jonas Myrin.  According to bibliographic data, the song 10,000 Reasons or Bless the Lord is based on Psalm 103 and especially focuses on verse one that quotes: “Give praise to the Lord, O my soul; let everything in me give praise to his holy name. «

It is a song that at the moment of starting the day, motivates you and cheers the soul that helps you complement that spiritual nutrition with physical activity and adequate nutrition.

Let us sing every day to the one who is rich in love, slow to anger, whose name is great and full of love, the one for what kindness we will continue to sing and we will find in our hearts ten thousand reasons to love him more (Psalm 103: 8).

Whatever you do, complete those ten thousand steps that help you move forward, that improve your conditions in all aspects, looking with enthusiasm at the results that we are obtaining by looking for our best version every day.

Let’s keep moving forward, let’s not stop, let’s keep toning our soul, our essence. Let’s advance those ten thousand steps to find ourselves at the end of the day with a smile of accomplishment even in the midst of the adversities that we may face.

Until next time!