Con Profunda Gratitud

Hola queridos escritores de su vida, estamos a escasos días de concluir febrero. ¡Este año va avanzando rápidamente!

Hoy quiero compartirles que hace un par de días atrás, recibí una cirugía que no estaba en mis planes pero sin duda la necesitaba para mejorar mi condición de salud; la cual de manera silenciosa se había deteriorado pero que en el momento adecuado se tomaron las medidas para mejorar.

Esta inesperada condición me hace incorporar más metas u objetivos a mi plan de propósitos para este 2021. El simple hecho de pasar por el quirófano es una experiencia de emociones encontradas para el paciente, dejando de lado el grado de complejidad que la intervención pueda tener así como el proceso de recuperación.

En los días previos a la cirugía, mientras preparaba todo lo necesario, en los momentos de conversación con mi Coach, me llené de paz, tranquilidad y fe; aunque a mi alrededor las circunstancias no son tan apacibles por las condiciones de la vida misma y los momentos de dificultad que vive la humanidad (Salmos 103:3, Salmos 147:3).

Esa paz que sobrepasa todo entendimiento es un regalo maravilloso, que todo aquel que lo recibe es afortunado en tener esa dosis de amor de lo alto.

Durante este tiempo de descanso, me hizo pensar en varios detalles que no sólo se enfocan en mi caso de salud, sino en la lucha diaria que el personal sanitario y pacientes debemos de afrontar ante esta nueva normalidad. Por esa razón no quiero dejar pasar la oportunidad para agradecer a todas las personas que dan de sí para ayudar a otros mientras atravesamos un proceso de convalecencia, a esas manos que están ahí y que sin conocerte, te apoyan para que puedas recuperarte y seguir con tu vida (Santiago 5:14).

Deseo que todo aquel que se encuentra en un proceso de enfermedad o convalecencia encuentre ánimo y paz en: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” como lo encuentras en Isaías 41:10.

Y a los que nos ayudan de todas las maneras posibles como lo son en la oración, en ánimo, en recuperación, entre otras; con profunda gratitud expresamos nuestro reconocimiento por extender la mano al que necesita ayuda (Santiago 5:16, San Mateo 4:23, Salmos 30:2).

Mi recuperación va por un excelente camino, poco a poco voy retomando mis actividades, mis proyectos, tareas, creando de manera más consciente esa mejor versión, ¡así que aquí vamos con los mejores ánimos en esta nueva temporada! (1 Tesalonicenses 5:18, Filipenses 4:6, Hebreos 4:16).

¡Hasta la próxima!

With Deep Gratitude

Hello dear writers in your life, we are a few days away from concluding February. This year it is progressing rapidly!

Today I want to share with you that a couple of days ago, I received a surgery that was not in my plans but without a doubt I needed it to improve my health condition; which had quietly deteriorated but measures were taken to improve at the right time.

This unexpected condition makes me incorporate more goals or objectives to my purpose plan for this 2021. The simple fact of going through the operating room is an experience of conflicting emotions for the patient, leaving aside the degree of complexity that the intervention may have as well as the recovery process.

In the days before the surgery, while preparing everything I needed, in the moments of conversation with my Coach, I was filled with peace, tranquility and faith. Although around me the circumstances are not so peaceful due to the conditions of life itself and the moments of difficulty that humanity experiences (Psalm 103: 3, Psalm 147: 3).

That peace that passes all understanding is a wonderful gift, that everyone who receives it is fortunate to have that dose of love from on high.

During this time of rest, he made me think about several details that not only focus on my health case, but on the daily struggle that healthcare personnel and patients must face in the face of this new normal. For that reason I do not want to miss the opportunity to thank all the people who give of themselves to help others while we go through a convalescence process, to those hands that are there and that without knowing you, support you so that you can recover and continue with your life (James 5:14).

I hope that everyone who is in a process of illness or convalescence finds encouragement and peace in: “Have no fear, for I am with you; do not be looking about in trouble, for I am your God; I will give you strength, yes I will be your helper; yes, my true right hand will be your support” as you find it in Isaiah 41:10.

And to those who help us in all possible ways such as in prayer, in encouragement, in recovery, among others. With deep gratitude we express our appreciation for reaching out to those in need (James 5:16, Matthew 4:23, Psalms 30: 2).

My recovery is on an excellent path, little by little I am resuming my activities, my projects, tasks, creating in a more conscious way that best version. So here we go with the best of spirits in this new season! (1 Thessalonians 5:18, Philippians 4: 6, Hebrews 4:16).

Until next time!

¡Otsukaresamadeshita!

Palabra japonesa cuya traducción significa ¡muchas gracias por tu arduo trabajo! Ese gran esfuerzo y dedicación que una persona realiza en las tareas que se le encomiendan y que al momento de despedirse cada día de la jornada laboral, se les dice a los compañeros de trabajo como reconocimiento y ánimo para un merecido descanso.

Es una frase tan popular que incluso se ha extendido al ámbito familiar, para reconocer el arduo trabajo que una persona realiza en las tareas del hogar, en el cuidado de los hijos, con los amigos, etc.

Pero cuando se da la última despedida ¿Cómo hacemos ese reconocimiento por última vez? Es inevitable reflexionar acerca de los detalles que diariamente tenemos hacia los demás y hacia nosotros mismos. ¿Es difícil verdad?

Ese último adiós es un proceso tan difícil de aceptar, que muchas veces damos por sentado todo, y dejamos de lado expresar nuestras muestras de gratitud, de reconocimiento, de dar palabras de ánimo y aliento a los que nos rodean por todo el gran esfuerzo que están haciendo para dar lo mejor de sí mismos en sus diversas actividades personales y profesionales (Marcos 12:33, Isaías 41:10).

Se ha cumplido el primer mes de la partida de un compañero de trabajo que dedicó su vida a sus dos familias: la de la vida personal y la laboral.

Es por esa razón, que hoy dedico esta entrega a una persona que fue un ejemplo con su dedicación, disciplina y compromiso. Quien ha dejado un vacío en sus dos familias, y aún con los sentimientos encontrados que nos embargan, seguiremos haciendo nuestro mejor esfuerzo para continuar con su legado.

Que la paz que sobrepasa todo entendimiento esté con todos los que lloran su partida, con la esperanza de poder volverse a encontrar.

Y para los que aún tenemos la tarea de seguir en este paseo llamado vida, no olvidemos que cada detalle suma, que los recuerdos que tendremos el día de mañana son las cosas que construimos hoy; así que procuremos que esos momentos sean llenos de los tesoros de valor incalculable como la empatía, solidaridad, el amor, el perdón, la alegría y el eterno reconocimiento por el gran trabajo que hacemos los unos a otros en dar lo mejor de nosotros mismos (Mateo 6:25, Colosenses 3:14, Hebreos 13:1).

Recuerda que en nuestras manos está el elegir, qué queremos dejar a los demás. Me despido, no sin antes decir:

¡Muchas gracias por todo!

¡Otsukaresamadeshita!

Otsukaresamadeshita!

Japanese word whose translation means thank you very much for your hard work! A great effort and dedication that a person performs in the tasks that are entrusted to him and that at the time of saying goodbye each day of the workday they are told to co-workers as recognition and encouragement for a well-deserved rest.

It is such a popular phrase that it has even been extended to the family environment, to recognize the hard work that a person does in housework, in caring for children, with friends, etc.

But when the last goodbye is given, how do we make that recognition for the last time? It is inevitable to reflect on the details that we have daily towards others and towards ourselves. Is it difficult right?

That last goodbye is such a difficult process to accept, that many times we take everything for granted, and put aside expressing our expressions of gratitude, appreciation, giving words of encouragement and encouragement to those around us for all the great effort that they are doing to give the best of themselves in their various personal and professional activities (Mark 12:33, Isaiah 41:10).

The first month has passed since the departure of a co-worker who dedicated his life to his two families: his personal life and his work life.

It is for that reason that today I dedicate this delivery to a person who was an example with his dedication, discipline and commitment. Who has left a void in their two families, and even with the mixed feelings that overwhelm us, we will continue to do our best to continue their legacy.

May the peace that surpasses all understanding be with all those who mourn his departure, hoping to meet again.

And for those of us who still have the task to follow on this walk called life, let’s not forget that every detail adds up, that the memories that we will have tomorrow are the things that we build today; so let’s ensure that those moments are filled with priceless treasures such as empathy, solidarity, love, forgiveness, joy and eternal recognition for the great work we do to each other in giving the best of ourselves ( Matthew 6:25, Colossians 3:14, Hebrews 13: 1).

Remember that it is in our hands to choose what we want to leave to others. I say goodbye, not without first saying:

Thank you so much for everything!

Otsukaresamadeshita!