¿Es lo realmente importante?

El orden de importancia que le damos a las circunstancias, hechos, objetivos y metas varía de persona a persona de acuerdo a su experiencia de vida, creencias, costumbres así como las expectativas que tiene éste acerca de su presente y futuro.

Esa es una decisión muy personal, y ya cada uno vamos distinguiendo qué orden le damos a lo que consideramos realmente importante en nuestro caminar.

En Filipenses 4:8 encontramos una palabra muy valiosa para ayudarnos a reflexionar en lo que es realmente importante: «Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en eso mediten.»

Es lo realmente importante sí te permite descubrirte cada día, añadir alegría a tu historia; motivarnos a ser felices y valorar a cada detalle porque este viaje se va mucho más rápido de lo que deseamos y pensamos.

Es lo realmente importante sí nos permite salir de nuestra zona de confort, establecernos metas para no estancarnos, reinventarnos en todo momento para recordarnos que la vida es un eterno aprendizaje y son esos logros lo que nos hace celebrarlos con nuestros seres queridos.

Es lo realmente importante sí nos enseña a establecer límites de las cosas que no son saludables, hábitos que nos drenan el alma, el cuerpo y el espíritu. 

Es lo realmente importante sí nos hace valorar lo que tenemos, a ser agradecidos buscando poder ayudar a alguien más de una u otra manera.

Es lo realmente importante sí nos hace ser más humanos, en donde se fomente la solidaridad, la compasión, el perdón, la esperanza, el amor y la paz.  

Las decisiones siempre se encuentran en nuestras manos, el hacernos esta pregunta de manera constante nos ayudará a reenfocarnos cuando la visión se nos nubla; y ante todas las circunstancias que enfrentamos poder gestionar todas las emociones que enfrentaremos.

Es parte de la vida, tener tiempos de tranquilidad y tiempos de adversidad; ambas caras nos fortalecen, motivan, enseñan y ayudan a salir adelante. 

La próxima vez que nos enfrentemos a un reto hagámonos la pregunta de ¿Es lo realmente importante? La respuesta nos dará las herramientas necesarias para levantarnos y seguir. Por otra parte, si nos encontramos en un momento de alegría o éxito; hagámonos siempre esa misma consulta ya que la respuesta nos hará mantener la humildad, la visión, la gratitud y el gozo de celebrar nuestros logros.

¡Hasta la próxima!

Is it really important?

The order of importance that we give to the circumstances, facts, objectives and goals varies from person to person according to their life experience, beliefs, customs as well as the expectations that they have about their present and future.

That is a very personal decision, and each one of us is distinguishing what order we give to what we consider really important in our journey.

In Philippians 4: 8 we find a very valuable word to help us reflect on what is really important: “For the rest, my brothers, whatever things are true, whatever things have honour, whatever things are upright, whatever things are holy, whatever things are beautiful, whatever things are of value, if there is any virtue and if there is any praise, give thought to these things.»

It is what is really important if it allows you to discover yourself every day, add joy to your story; motivate us to be happy and value every detail because this trip goes much faster than we want and think.

It is what is really important if it allows us to get out of our comfort zone, set goals so as not to stagnate, reinvent ourselves at all times to remind ourselves that life is an eternal learning and it is those achievements that make us celebrate them with our loved ones.

It is what is really important if it teaches us to set limits on things that are not healthy, habits that drain our soul, body and spirit.

It is what is really important if it makes us value what we have, to be grateful looking to be able to help someone else in one way or another.

It is what is really important if it makes us more human, where solidarity, compassion, forgiveness, hope, love and peace are fostered.

The decisions are always in our hands, constantly asking ourselves this question will help us to refocus when our vision becomes cloudy; and before all the circumstances that we face, to be able to manage all the emotions that we will face.

It is part of life, having times of tranquility and times of adversity; both sides strengthen, motivate, teach and help us to get ahead.

The next time we are faced with a challenge, let’s ask ourselves the question of is it really important? The answer will give us the tools we need to get up and go. On the other hand, if we are in a moment of joy or success. Let us always ask ourselves that same question since the answer will keep us humble, vision, gratitude and the joy of celebrating our achievements.

Until next time!

En el lugar de los demás

Una de las amplias definiciones de la empatía que podemos encontrar en el diccionario es “la intención de comprender los sentimientos y emociones, intentando experimentar de forma objetiva y racional lo que siente otro individuo.”

La empatía es ponernos en el lugar de los demás, aunque desde el punto de vista psicólogo no significa que demos por aceptado – pero sí asimilado – desde nuestra opinión la forma en cómo el individuo toma sus propias decisiones. Encontramos en ella que desde el respecto, podemos lograr entender la situación por la que atraviesa ese ser humano.

Y bajo esa premisa, la empatía nos invita a ponernos en el lugar de los demás como lo vemos en la popular frase de “no hagas a los demás lo que no te gustaría te hicieran a ti” y que la encontramos también en Mateo 7:12 “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.”

El colocarnos en una misma posición nos hace llenarnos de amor al prójimo y pasar a la acción que es el siguiente nivel. Sí somos llamados a misericordia, encontraremos las maneras más adecuadas de poder contribuir en aligerar la carga que lleva la persona que tenemos enfrente (Mateo 22:39, Romanos 12:15). 

Poniéndonos en el lugar de los demás, nos encontramos a nosotros mismos. Por las diversas circunstancias de la vida, nuestros corazones tienden a crear una coraza para protegerlo del dolor, la desilusión; pero, en ese resguardo también se quedan ocultas nuestras posibilidades de sentir nuestra humanidad en su máxima expresión (1 Corintios 12:26).

En las dificultades encontramos el valor incalculable que tienen las cosas realmente importantes. Aunque el proceso sea difícil dejemos ese espacio para sentir la empatía y todas esas emociones que nos recuerdan que estamos aquí para apoyarnos los unos con otros.

En el lugar de los demás, vemos como los milagros ocurren; porque nos volvemos activos en la construcción de ellos. En medio de nuestras necesidades, siempre existirá a través de una oración, de un silencio, de un abrazo, de una mano amiga, o de un consuelo, una palabra de aliento y una ayuda brindada con amor (1 Pedro 3:8).

En el lugar de los demás, es la perfecta oportunidad para hacer las paces con nosotros mismos. Es la manera de replantearnos tantas situaciones, decisiones y puntos de vista; lo que sin duda nos ayuda a recordar lo que por los afanes del día a día a veces se nos olvida.

Así que con esa misericordia, compasión, empatía o como más te guste llamarle; sigamos practicando estar en el lugar de los demás ya que de esto el mundo necesita cada día. 

Recuerda querido amigo escritor de tu vida, que en nuestras manos está el elegir si dejamos huellas o cicatrices.

¡Hasta la próxima!

In the place of others

One of the broad definitions of empathy that we can find in the dictionary is «the intention to understand feelings and emotions, trying to objectively and rationally experience what another individual feels.»

Empathy is putting ourselves in the place of others, although from a psychological point of view it does not mean that we take for granted – but assimilate – from our opinion the way in which the individual makes their own decisions. We find that from the respect, we can understand the situation that this human being is going through.

Under this premise, empathy invites us to put ourselves in the place of others, as we see in the popular phrase «do not do to others what you would not like to do to you» and that we also find in Matthew 7: 12 “All those things, then, which you would have men do to you, even so do you to them: because this is the law and the prophets.»

Placing ourselves in the same position makes us fill ourselves with love for our neighbor and take action, which is the next level. If we are called to mercy, we will find the most appropriate ways to contribute to lightening the load that the person in front of us carries (Matthew 22:39, Romans 12:15).

By putting ourselves in the shoes of others, we find ourselves. Due to the various circumstances of life, our hearts tend to create a shell to protect it from pain, disappointment, but in that shelter our possibilities of feeling our humanity in its maximum expression are also hidden (1 Corinthians 12:26).

In difficulties we find the incalculable value of really important things. Although the process is difficult, let us leave that space to feel empathy and all those emotions that remind us that we are here to support each other.

In the place of others, we see how miracles happen because we become active in building them. In the midst of our needs, it will always exist through a prayer, a silence, a hug, a helping hand, or a consolation, a word of encouragement and a help given with love (1 Peter 3: 8).

In the place of others, it is the perfect opportunity to make peace with ourselves. It is the way to rethink so many situations, decisions and points of view, which undoubtedly helps us to remember what we sometimes forget because of the toils of the day to day.

So with that mercy, compassion, empathy or whatever you like to call it, let’s keep practicing being in the place of others since the world needs this every day.

Remember dear writer friend of your life, that it is in our hands to choose whether to leave traces or scars.

Until next time!